A punta de pistola
Denunció que un grupo le robó un auto del taller
De la Redacción de El Litoral
El dueño de un taller de chapa y pintura denunció a dos hermanos que, acompañados por dos matones armados y encapuchados, ingresaron al local y se llevaron un Peugeot 206. La víctima, que estaba con su hermano, relató que se sorprendieron cuando en plena jornada de trabajo los amenazaron y obligaron a arrodillarse mientras los intrusos consumaban el despojo. Los acusados negaron haber ejercido violencia alguna y documentaron la propiedad del vehículo.
La denuncia policial quedó radicada en la Comisaría 5ta., de Salvador del Carril al 2000, y en la División Judicial de la Unidad Regional Uno. Sin embargo, el denunciante sigue atemorizado, tanto por la seguridad propia como la de su familia, que desde hace una semana se mantiene alerta ante otro posible ataque.
Diego Cutela tiene 24 años. Junto con su hermano Lucas, se dedican a tareas de chapa y pintura de vehículos en un taller de calle Marcial Candioti al 6400. Hasta allí llegaron la semana pasada, poco antes del mediodía, cuatro sujetos que bajo amenazas se llevaron uno de los coches ya terminados.
Negocio pendiente
Según explicaron los Cutela, no se trató de un robo común y corriente, sino que entre ellos y los visitantes -Guillermo y Marcelo G.- existía un negocio pendiente. Según constató la policía, uno de los acusados pudo acreditar la titularidad del coche exhibiendo el “boleto de compra venta”. El auto estaba en una cochera de Tacuarí y Matheu, donde su propietario permitió el ingreso de la policía, que secuestró el bien.
Sin embargo Cutela, que reconoce al dueño, dijo ejercer “el derecho de retención” si su cliente no le pagaba la deuda por el arreglo del vehículo.
El auto “estaba terminado” relató Diego, que valuó las pérdidas en $ 23.500, porque hubo que hacerlo prácticamente de nuevo. “Estaba volcado” y hubo que cortar y soldar en varios lugares para poder reconstruirlo. Para realizar el trabajo, los Cutela pusieron un gran esfuerzo, en repuestos y mano de obra, que parece que resultó en vano.
“Tengo las llaves con el control remoto; el manual del vehículo con la ficha técnica; además de fotos del trabajo y testigos”, desafió Diego, que piensa llevar el caso a la Justicia.
El auto estaba listo desde el 1º de junio, pero no lo entregaban sino a cambio de una parte del pago. Por eso creen que recurrieron a la fuerza para llevárselo. Ya en ese entonces, los Cutela hicieron una denuncia que no tuvo mayores consecuencias.
Auto chocado
La historia de ofensores y ofendidos se inicia cuando una agencia de seguros vendió el coche a un desarmadero, porque quedó prácticamente destrozado en un vuelco. Su antiguo propietario era un hombre de Esperanza, y la transacción se cerró el año pasado alrededor de noviembre. Allí Cutela cumplió un papel secundario, como intermediario. Pero la tarea de reconstruirlo quedó en sus manos y hoy pretende cobrar por ello.
Consultado por la policía, el dueño del auto declaró que “lo intimaron a que entregue dinero a cambio del rodado”. Negó haberse llevado el vehículo por la fuerza y bajo amenaza de arma, aunque reconoció que “se originó un altercado”.
A raíz de los inconvenientes suscitados, el juez de Instrucción en turno determinó que el auto quede “en calidad de depósito” bajo responsabilidad del dueño de la cochera y su propietario; aunque se secuestraron las llaves y se tomó la numeración del cuentakilómetros, por lo que no deberán usarlo hasta tanto el caso no quede resuelto.
“Si el juez quiere pruebas que me las pida”, desafió el denunciante quien sostuvo que “todo esto nos está ocasionando un perjuicio económico muy grande”.




