Granos y tendencias
Granos y tendencias
Las decisiones están en manos de un Niño
La principal incógnita de la empresa agrícola está en el clima y es saber si habrá humedad suficiente durante la campaña. Hay consenso en que el fenómeno Niño estará presente hasta abril.
Flavia Rossi
El conflicto agrícola todavía no está resuelto. El diálogo se demora y los reclamos se mantienen entre las retenciones y el control sobre el comercio. Los derechos de exportación carecen de sentido si no se vende al exterior y en esa situación están el trigo y el maíz. A pesar de haber prometido ventas por dos millones de toneladas de cada producto, apenas fue autorizado medio millón de toneladas de trigo. No aparecen nuevos ROE y, sin ellos, la exportación se mantiene ausente del mercado.
El productor tampoco quiere vender. No sólo espera que bajen los impuestos, sino que está demasiado ocupado tratando de aclarar el confuso panorama; evita comprometer lo que no sabe si cosechará, o siquiera sembrará.
La campaña 2009/10 de trigo está agonizando. Las lluvias de esta semana llegaron tarde para revertir la caída del 40 por ciento que hubo en el área, aunque mejoraron los ánimos del maíz. Las intenciones de siembra de este cereal están repartidas, aunque por el momento ninguna es muy optimista.
Clima, el interrogante
La principal incógnita de la empresa agrícola está en el clima; intenta saber si habrá o no humedad suficiente este año.
Desde hace más de un mes los pronósticos climáticos anticipan un cambio en las condiciones para Argentina. Los centros de investigación hablan del evento Niño, luego de dos años de que en la familia predominara la Niña. Lo importante para el sector es que hay consenso en que estas condiciones se mantendrían hasta abril del año próximo, lo que sumado a las lluvias de estos últimos días permiten mejorar los ánimos de los que planifican la gruesa.
Vale aclarar que estos sucesos están determinados por las temperaturas del Océano Pacífico Ecuatorial. Cuando las mismas suben por encima de los parámetros normales, el fenómeno se denomina Niño, lo que aumenta las chances de tener precipitaciones abundantes en la zona de cultivos de nuestro país. Por el contrario, cuando esa zona se enfría, el evento se denomina Niña, provocando sequías como las que hubo en los ciclos 2007/08 y 2008/09 en Argentina.
El financiamiento es otro de los problemas. Luego de las millonarias pérdidas que dejó la gruesa del último verano, las compras de los insumos se demoraron esta temporada. El precio del insumo pasó a un segundo plano; lo que el empresario prioriza hoy son las facilidades que le ofrezca el distribuidor para concretar la compra.
La falta de demanda obligó a bajar los precios. La mayor competencia que hay en el mercado de agroquímicos permitió normalizar la relación insumo/producto, lo que trasladó las bajas internacionales del último año a los valores internos.
Decisiones
Si suponemos que las condiciones climáticas mejoran, el maíz se podrá sembrar y es posible que se obtengan mejores rindes que los registrados en los dos últimos años. Estará en la situación financiera de cada productor que pueda aplicar la dosis correcta de insumos, aunque la actual relación de precios ayuda.
Dependerá de la evolución de los precios y de las retenciones especialmente las ganas de hacerlo.
EN RELACIÓN
Pocos negocios
Si mantiene el área y el clima ayuda, la producción podría rondar las 20 millones de toneladas. En cambio, si el contexto se mantiene confuso, el productor tenderá a esperar otro año para rotar sus cultivos. En tal caso, es posible que la mejora del clima apenas pueda compensar la pérdida de superficie; así se corre el riesgo de repetir la magra producción de este año.