El barrio fue habilitado en 2006 por la provincia

Punta Norte y las mismas carencias de hace tres años

Acceder al agua de red, tener un dispensario cerca y contar con un destacamento policial constituyen algunos de los pedidos de las 300 familias que residen en la zona norte de la ciudad desde 2006, cuando el gobierno provincial inauguró un plan habitacional.

Mónica Ritacca

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“Cuando llegamos al barrio nos encontramos con servicios indispensables ausentes. Tenés agua, pero no es de red. Tampoco cloaca y ni hablar de gas natural. Todos los días escuchamos anuncios de obras y pensamos que pueden ser para Punta Norte, pero no. Lo peor de todo es que cuando salimos adjudicatarios nos pusimos contentos y lo único que nos preocupaba era la distancia respecto de la zona céntrica”, dijo Luis Arias.

A mediados de 2006, la gestión provincial de Jorge Obeid inauguró en el norte de la ciudad, más precisamente en las inmediaciones de Peñaloza al 10200, un plan de 300 viviendas que al poco tiempo los vecinos denominaron Punta Norte. La alegría por el sueño de la casa propia hecho realidad fue inmensa y pese a que empezaban a notar algunos inconvenientes la gente era optimista y estaba convencida de que debían esperar unos meses para poder acceder a la red de agua potable, a la red de gas natural, a un excelente servicio de transporte público, a calles en buen estado, a un dispensario cercano, a un puesto policial que les garantizara seguridad...

A tres años de haber sido inaugurado, los reclamos en Punta Norte son los mismos. Sin embargo, los vecinos que sienten la necesidad de expresarlos ante El Litoral son otros. “La gente se cansa y baja los brazos. Reclamamos tantas veces en vano que muchos consideran que hacerlo una vez más no va a servir de nada”, dijo Analía Retamoso, una de las vecinas que desde los orígenes del barrio pide por mejoras y servicios. Y agregó: “Este es el barrio donde están creciendo mis hijos, donde yo elegí vivir. No puedo quedarme de brazos cruzados”.

El agua de red

El agua al que tienen acceso los vecinos proviene de un tanque que frecuentemente es clorificado. Es apta para el consumo humano pero no es de red. Aunque no desestiman su calidad, ya que desde Aguas Santafesinas les aseguran que pueden tomarla con confianza, dicen que “tiene feo sabor y olor y no es agradable consumirla”. Frente a esa situación, compran bidones de agua o apelan a la generosidad de familiares y amigos de otros barrios que les prestan sus canillas para que puedan cargas botellas con agua de red y llevarlas a su casa.

“La lucecita de esperanza que tenía de tener este año el agua de red cada día se va apagando un poquito más. Ya estamos a mitad de año y no hay novedades”, manifestó Analía Retamoso.

El dispensario

Para una atención primaria de la salud los vecinos concurren al dispensario del barrio Altos de Nogueras, con lo cual quienes trabajan allí se ven desbordados de pacientes.

“Es necesario un centro de salud en nuestro barrio, no sólo por los vecinos de Punta Norte que deben caminar varias cuadras para ser atendidos por un médico sino también por los de Altos de Nogueras. Hace tiempo elevamos una nota al Ministerio de Salud solicitándoles por una dependencia sanitaria. Nos dijeron que hay un expediente abierto desde 2008 para abrir un dispensario en este barrio con cuatro consultorios. No nos dijeron en qué lugar estaría ubicado, pero creemos que el mejor espacio sería en unos terrenos provinciales lindantes al plan habitacional. Además, sobraría tierra para más adelante pensar en alguna escuela primaria, algún polideportivo...”, manifestó Luis Arias.

El destacamento

Los hechos de inseguridad no son ajenos en el barrio inaugurado hace tres años, pese a que allí residen varios efectivos policiales de la provincia.

“El problema de la inseguridad es terrible acá. Hay asaltos y robos a mano armada y se ven caras extrañas. Uno se siente inseguro, de ahí la necesidad de un destacamento policial”, señalaron los vecinos que conversaron con El Litoral.

Reclamos vinculados con el servicio de transporte público, puesto que la Línea 11 presenta problemas con la frecuencia; con el mal estado de las calles del barrio; y con la ausencia de escuelas en la zona, también fueron manifestados por los vecinos.

Consultados sobre las mejoras llevadas a cabo en el barrio desde que lo habitan, hicieron un breve silencio y manifestaron “el mejorado de un tramo de Peñaloza, tareas de zanjeo y la creación de la plaza Carlos Fuentealba”.

Por último, las personas que conversaron con El Litoral indicaron que muchas familias que resultaron adjudicatarias de las viviendas ya no viven en Punta Norte porque no aguantaron la ausencia de servicios fundamentales. “Si este barrio hubiese tenido una buena planificación, como tuvieron muchos planes que se inauguraron después, seguramente nadie hubiese truncado el sueño de la casa propia y hoy estaría viviendo acá”, finalizó Analía Retamoso.

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En la mayoría de los hogares de Punta Norte no falta el dispenser de agua. “Un bidón de 20 litros nos alcanza para una semana, porque la usamos para consumo y para cocinar”, promedió Leandro.

Foto: Néstor Gallegos

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/// EL DATO

Por la vecinal

Un grupo de vecinos se reunió hace tiempo con la intención de formar una vecinal. Actualmente, y hasta tanto logren constituir la propia, Punta Norte corresponde por jurisdicción a la vecinal Altos de Nogueras. “Nuestra vecinal está en conformación. Lo que nos está faltando es que nos establezcan los límites”, dijo Leonardo Avallay. Y agregó: “Ojalá que, una vez formada, podamos conseguir muchos beneficios para el barrio”.