Tensión regional tras el acuerdo militar entre Estados Unidos y Colombia
Las Farc accedieron a lanzacohetes
comprados por Venezuela a Suecia
Mientras el país europeo pidió explicaciones, el ministro venezolano de Interior dijo que todo se trata de un “show mediático” del gobierno colombiano.
AFP-EFE-Télam
La guerrilla de las Farc tenía lanzacohetes antitanque comprados por Venezuela a Suecia, reveló el gobierno colombiano, ante lo cual el país europeo pidió explicaciones a Caracas, en un contexto de tensión regional por un nuevo acuerdo militar entre Estados Unidos y Colombia.
“Ya en varios operativos en los que hemos podido recuperar arsenales de las Farc hemos encontrado municiones potentes, equipos potentes... Entre otros, armas antitanque que un país europeo le vendió a Venezuela y que aparecieron en manos de las Farc”, dijo el vicepresidente colombiano Francisco Santos.
La declaración de Santos se hizo eco de otra que el domingo dio el presidente Alvaro Uribe sin mencionar específicamente algún país, pero asegurando que su gobierno ya había presentado la “queja a través de los canales diplomáticos a los respectivos” gobiernos.
Ayer, el gobierno sueco anunció que pedirá explicaciones a la administración del presidente venezolano Hugo Chávez.
“Está confirmado que una pequeña cantidad de armas producidas en Suecia fue encontrada en un campamento de las Farc. Pedimos explicaciones a responsables del gobierno de Venezuela para que nos diga cómo este equipamiento fue encontrado en Colombia”, dijo en Estocolmo el consejero político del Ministerio sueco de Comercio, Jens Eriksson.
Según Eriksson, las armas encontradas habían sido vendidas a Venezuela.
Ayer, el ministro venezolano de Interior, Tarek El Aissami, desestimó las denuncias y sostuvo que se trata de una “nueva arremetida” contra su país y forma parte de un “nuevo show mediático”. “No nos extrañaría que nuevamente la fuente sea la supercomputadora de “Raúl Reyes’ (jefe guerrillero muerto en un ataque del ejército colombiano el año pasado) en la que aparezca un archivo con una configuración extraña”, dijo el ministro.
“Injustificable”
Asimismo, el canciller venezolano, Nicolás Maduro aseveró en posteriores declaraciones a la prensa que dicha “campaña” contra Venezuela buscaría “justificar lo injustificable”.
Lo “injustificable”, dijo Maduro, “es la intención de instalar cuatro bases militares, concesión de territorio suramericano colombiano a tropas estadounidenses, con inmunidad (...) para traer armamento de guerra del más sofisticado y peligroso (...) a esta Sudamérica en paz”.
Uribe volvió ayer sobre el tema y, tras asegurar que las Farc “ahora están buscando comprar unos artefactos tierra-aire para atentar contra nuestros aviones”, pidió ayuda a la comunidad internacional para impedirlo.
Aunque ni Bogotá ni Estocolmo han revelado las especificaciones ni cantidad de los cohetes incautados a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), la semana pasada, en Londres, la revista especializada en defensa Jane’s informó que los artefactos serían del modelo AT4, fabricados por la compañía sueca Saab Bofors Dynamics.
“Todos los países hacia donde exportamos deben firmar un certificado de destinatario final, sino la exportación no se autoriza. Desgraciadamente, a veces, un arma termina allí adonde no debería llegar, pero es muy raro”, explicó la empresa en un correo electrónico.
La revista colombiana Semana, que entró en circulación el domingo, dice que desde hace casi dos meses Bogotá puso en conocimiento de Caracas la incautación a las Farc de “varios lanzacohetes AT-4”, pero que hasta ahora no ha recibido respuesta.
Los lanzacohetes fueron encontrados por el ejército en julio de 2008 en un campamento de las Farc, según el artículo.
Tras el hallazgo, el gobierno colombiano entró en contacto con el gobierno de Suecia, cuya embajada en Bogotá confirmó hace más de tres meses que los números de serie corresponden a un lote que vendió la empresa sueca al ejército de Venezuela, añadió la revista.
Operaciones de EE.UU.
La revelación de la incautación de ese material bélico al grupo rebelde más importante de Colombia se produce en medio de la reciente tensión entre Bogotá y Caracas por la negociación de un nuevo acuerdo con Washington para que realice “operaciones antidrogas y contra el terrorismo” desde bases colombianas.
Esa posibilidad, con la que Washington pretende suplir la base militar de Manta en Ecuador, cerrada la semana pasada por disposición del gobierno de ese país, también provocó el rechazo del mandatario ecuatoriano Rafael Correa y sus homólogos de Bolivia, Evo Morales, y Nicaragua, Daniel Ortega.




