Trueque: persisten quejas

En las inmediaciones del Centro Integrador Comunitario esta mañana se produjo la ubicación de un grupo de puesteros que participaban de la feria sobre un tramo de la ciclovía de Facundo Zuviría y se resistían a abandonarla. Días atrás, el Ejecutivo fijó un plazo para que todos los truequistas se trasladen al espacio asignado aunque no todos estuvieron de acuerdo.

Según explicaron esta mañana los feriantes disidentes el lugar no es el adecuado para trabajar porque está alejado de sus clientes habituales, es inseguro y no hay el suficiente espacio para todos.

“Nos prometieron que nos iban a ayudar a trasladarnos en un colectivo, nos prometieron más puestos, subsidios. Hoy vinimos acá y no tenemos nada”, manifestó una feriante y agregó “no le importamos a nadie, nos tiraron acá lejos de todo para que no se vea la pobreza que hay en Santa Fe, le damos vergüenza al intendente”.

A la vez que algunos protestaban y no encontraban dónde asentarse, otros ya tenían la mercadería a la venta.

Mientras trabajadores municipales procedían con la ubicación de los cientos de feriantes, Alejandro Boscarol, secretario de Desarrollo Social del municipio estaba en el lugar supervisando el proceso.

“Hubo que reorganizar a la gente que se había trasladado en un primer momento voluntariamente, acordamos mejorar las instalaciones, la seguridad, iluminación pero nunca hablamos de subsidios”, señaló el funcionario.

En un primero momento fueron 70 los feriantes que accedieron ir y luego se sumó un número similar.

Boscarol señaló el CIC como un nuevo espacio que se suma a La Baulera -donde hay 150 puesteros según el funcionario-, organizado en las inmediaciones de la ex estación ferroviaria Mitre.

“Intentamos mejorar lo que hacen, generar proyectos productivos artesanales. Sabemos que es un medio de subsistencia y tiene que ver con muchas cuestiones económicas que ellos no pueden resolver y nosotros a veces tampoco”, explicó Boscarol.