Al margen de la crónica

Respuesta a una zona postergada

En las instalaciones de la Municipalidad de Reconquista se produjo recientemente un hecho significativo: fue rubricado el contrato para la obra de refacción del Hospital de Intiyaco. Esta instancia formal la hicieron efectiva el ministro de Obras Públicas y Vivienda, Hugo Storero, el presidente comunal de la localidad norteña, Walter Villalba y uno de los referentes de la firma a la que se adjudicaron los trabajos.

En líneas generales las obras -que demandarán para su terminación un lapso de 180 días a partir de la firma del contrato- incluyen fundamentalmente la reparación integral del edificio a nivel estructural y de los sectores que hoy se encuentran en mal estado. La premisa es, en sintonía con las políticas planteadas por la provincia en materia de salud, optimizar la atención del efector.

La relevancia de estos trabajos no deriva tanto del monto que se invertirá, que está aproximadamente en el orden de los 250.000 pesos. Sino más bien de las implicancias que tiene esta decisión en la medida en que va a mejorar las prestaciones de servicios en una zona de la provincia cuyos habitantes conocen mucho de rigores y postergaciones. Fundamentalmente en los últimos tiempos, cuando se sumaron períodos de intensa sequía que hicieron mella en el sector agropecuario.

Intiyaco es una localidad que forma parte de la Cuña Boscosa y cuenta con una población que supera los 1700 habitantes. Pero el distrito, que es bastante extenso, incluye también los parajes Colmena, La Florida y Kilómetro 124, cuyos pobladores también deben dirigirse al mencionado centro de salud. Es decir que la decisión del gobierno provincial de realizar este desembolso servirá para brindar una atención más ágil pero fundamentalmente para tratar de resolver, paso a paso, postergaciones de larga data.