Diego Pozo lamentó la jugada del gol de Vélez
“Con una situación
ganaron el partido”
El arquero sabalero explicó que el balón se movió al dar ligeramente en Goux, luego del remate de Zárate. “Me complicó y tuve que cambiar el movimiento del cuerpo. Por eso, el rebote quedó corto”, dijo el mendocino.
Ignacio Andreychuk
Diego Pozo tuvo una responsabilidad directa en el tanto de Vélez que determinó el triunfo visitante. Pero el arquero de Colón se vio perjudicado por un roce en Goux durante el trayecto del fuerte remate que ejecutó el delantero “Roly” Zárate.
Luego del juego entre sabaleros y “fortineros”, Pozo explicó la situación del gol: “Nos crearon una sola situación de gol y, por una mala fortuna de Marcelo (Goux) y mía, nos ganaron el partido”.
—¿Cómo viste la jugada del gol?
—El remate rozó a Marcelo en la pierna, me descolocó y eso me cambió todo el movimiento del cuerpo. Venía viboreando la pelota, se desvió. Cuando la quise sacar, no le pude dar rebote con toda la mano, por eso quedó tan cerca el balón y la capturó Papa. Encima tenemos la sal de que después le quedó a otro jugador de Vélez y nos convirtieron.
—Más allá del gol Diego, no pasaron sobresaltos en defensa...
—Seguro. Nos manejaron la pelota en el segundo tiempo, pero no tuvieron situaciones de gol muy claras. Por eso nos vamos con mucha amargura.
—¿Qué les preocupa tras este partido?
—Por el rendimiento del segundo tiempo, ahí Vélez nos manejó el balón muy fácil en el mediocampo. Pero son cosas que tranquilamente se pueden solucionar. Ahora hay que pensar en Racing y tratar de ganar ese partido.
Análisis defensivo
Colón comenzó a jugar el primer partido de la temporada 2009-10 con una línea de cuatro bien definida. Sólo Rivarola se desprendía del bloque cuando el equipo tomaba posesión de la pelota, ahí “Pirulo” se involucraba en el circuito futbolístico, unos pasos por detrás de Ricky Gómez y en dirección a Alejandro Capurro.
Otra tarea importante durante la etapa inicial, aunque tapada, la realizó el “Cabezón” Castillo. Sus idas y vueltas permanentes por el sector derecho preocupaban a Emiliano Papa. Cada vez que el lateral velezano intentaba una de sus patriadas por la banda izquierda, el delantero de Colón bajaba con él hasta el fin.
Y también se dieron lo típicos “duelos de combate” en la zona de fricción: Capurro fue encima de Somoza y Ramírez hacía lo propio con el “Chapa” Zapata. En definitiva, los sabaleros no tuvieron ni el más mínimo tropezón en defensa. Fue virtud de los tres marcadores —Garcé, Ferrero y Goux— y de la falta de potencia ofensiva de Vélez.
Las cosas cambiaron en el segundo tiempo. Rivarola se sumó a la línea media y, junto con Alfredo Ramírez, escoltaron a Capurro en su función de 5. Pero los problemas comenzaron a aparecer por la franja derecha: Caire no encontraba su posición ni seguridad con el balón (la platea oficial ya le hizo sentir el rigor al rubio entrerriano). Y Ramírez se cerró demasiado en el medio, lo que posibilitó el avance permanente de Papa y la gestión de Zapata al momento de coordinar el dominio de Vélez del medio hacia adelante.
Sin embargo, las muy buenas actuaciones de Garcé y Ferrero impidieron que Vélez tuviera un marcado protagonismo en el área de Pozo. Por lo tanto, Colón fue de mayor a menor en cuanto al rendimiento defensivo, aunque la sensación (ya con el diario del lunes... más allá de que a Mohamed le disguste esa expresión) que gobernó el barrio Centenario fue que el cambio posicional confundió al equipo sabalero.




