En Progreso
Tuvo un final glorioso
El caballo de Raquel escapó a poco de la suelta y sobre el disco logró controlar la violenta arremetida de Rústico. Buena jornada con aceptable marco de público en la recta del San Martín.
En Progreso
Tuvo un final glorioso
El caballo de Raquel escapó a poco de la suelta y sobre el disco logró controlar la violenta arremetida de Rústico. Buena jornada con aceptable marco de público en la recta del San Martín.
La numerosa barra que llegó de Raquel festeja junto a Glorioso la obtención del clásico de ayer.
Foto: Juan Raúl Moncada
Juan Raúl Moncada
Tras la fabulosa reunión del pasado 9 de julio, el hipódromo de Progreso regresó al ruedo con un programa de once carreras, donde la base era un clásico en 300 metros en el que finalmente participaron cuatro ejemplares todos de un nivel muy parejo.
En el palco de remates, también existió una gran paridad y tras algunos minutos los cuatro participantes ingresaron en gateras, debiendo salir Glorioso que se tiró para atrás en forma violenta, tras este percance el alazán fue acomodado nuevamente y se ordenó la partida.
Por dentro, el propio Glorioso se mostró al frente en lucha con Si Se Da, a la vez que por fuera accionaba Rústico, quedando Patitas Blancas en la cola. La lucha resultó intensa sobre todo porque Si Se Da insistía sobre la línea del puntero, en tanto por fuera y embalado por Cristian Meier Rústico se arrimaba con mucha fuerza.
Se define
Quedaban 100 metros y la alazana Si Se Da se resignó quedando todo para el caballo de Raquel, que ahora sufría la seria amenaza del ejemplar entrenado en Recreo: Rústico, que al centro de la pista descontaba con mucha fuerza. Cayeron las fustas y la entrada del caballo de Miño fue grande sobre Glorioso que le ponía el “pecho a las balas” y fue en ese momento cuando cruzaron el disco.
Bandera verde arriba y a esperar el fallo del photochard, que tras algunos minutos confirmó como ganador a Glorioso por medio pescuezo sobre Rústico con Si Se Da tercera a las patas y dejando cola a Patitas Blancas.
Correcta labor de Eduardo Barreto, que se acomodó por dentro aprovechando una buena suelta, para luego resistir la furiosa atropellada de Rústico que llegó a medio pescuezo, pero que hizo méritos grandes como para merecer la revancha. Alegría y festejos en grande para la gente que llegó desde Raquel para ver en acción a este robusto ejemplar que ganó en buena forma y clavó ligeros 17 segundos exactos para los 300 metros.
Dejando una inmejorable impresión, el caballo Don Alo de Morteros se llevó la última prueba, dándole un gran doblete al jinete Mariano Hilguero y al cuidador Lucas Daró.
Foto: Juan Raúl Moncada
La rodada
Cuando se largó la cuarta carrera de ayer, el caballo santafesino Coquito buscó raudamente los palos, a los que embistió con violencia, tirando por el aire a su jinete, el brasileño Mariano Anderson, mientras que el ejemplar caía pasando por encima de la humanidad del jinete -felizmente, sin llegar a tocarlo-, en lo que podría haber sido una tragedia. Rápidamente, Anderson fue socorrido y se dispuso su traslado en ambulancia a la capital santafesina. En esta ciudad, fue ingresado a la sala de guardia del hospital Dr. José María Cullen, donde se le constataron algunas lesiones en la caja torácica con una posible fisura de costilla. Sobre horas de la noche, el jinete se reponía de las heridas, estando previsto que quedara internado en observación al menos por 24 horas.
Por su parte, el caballo Coquito, que sufrió algunas heridas cortantes, fue suturado y pudo regresar a la capital santafesina.