Procesado por homicidio
Mandaba a robar a los cobradores de su padre
Otro caso confirma que Gustavo Cardona, el hijo de un comerciante del rubro electricidad, planificó al menos dos robos contra cobradores de la firma. Quedó preso el año pasado, luego del crimen de Jorge Minitti.
Juliano Salierno
El juez de Instrucción Sexta, Carlos Ferrero, amplió el procesamiento por el crimen de un comerciante porteño, asesinado a fines del año pasado en Santo Tomé, y responsabilizó a Gustavo Cardona por el delito de “homicidio criminis causae”. Además, determinó que junto con un tal “Richard” Peralta planificaron antes el robo a otro empresario.
El expediente llegó el viernes al Juzgado de Sentencia Nº 1, de Luis Malfante, donde cuatro delincuentes serán juzgados por dos hechos graves registrados el año pasado. Las víctimas, empresarios de Buenos Aires del rubro electricidad, realizaban tareas de cobranzas en Santa Fe cuando los asaltaron.
La muerte de Jorge Domingo Minitti, ocurrida el 1º de diciembre frente a una casa de materiales de electricidad en Santo Tomé, fue el detonante de una investigación policial que derivó, primero en el hallazgo de los autores materiales y luego en la caída de uno de los mentores del delito.
Cuatro procesados
Por ese hecho fueron procesados Claudio Ortiz, de 20 años y Mauro Bravo, de 23, por “homicidio criminis causa -para asegurar la impunidad- y robo calificado por el uso de arma de fuego”. La resolución que dictó el 30 de diciembre el juez de Instrucción Quinta, Darío Sánchez, alcanzó además a Gustavo Cardona, hijo del comerciante amigo de la víctima, a quien le imputó ser “partícipe primario de robo calificado por el uso de arma de fuego”.
Tras la captura de Ricardo “Richard” Peralta, el prófugo que era nexo entre el entregador -Cardona- y los asesinos -Bravo y Ortíz-, el expediente pasó a manos del juez Ferrero, que lo procesó por “robo, agravado por la utilización de arma de fuego y homicidio criminis causa en concurso real”. Ambos procesamientos fueron confirmados por la Cámara de Apelación Penal.
Pero con el paso del tiempo se pudo comprobar que además del crimen de Minitti, otro empresario del mismo rubro fue despojado de $10.000 y recibió un disparo en el abdomen.
El 16 de julio de 2008 a las 12.40, el comerciante Alberto Daniel Maritato, de 63 años, fue asaltado por dos personas en moto cuando estacionaba frente al hotel Niza, en Rivadavia al 2700, entre Irigoyen Freyre e Hipólito Yrigoyen.
Amplían cargos
A raíz del cruce de llamadas realizado por la fiscal María del Carmen Bertone, de la Oficina de causas NN, se pudo establecer el vínculo entre uno y otro episodio delictivo, por lo que el 30 de junio el juez Ferrero dictó un nuevo procesamiento.
En ese sentido, el magistrado amplió los cargos contra Cardona declarándolo “partícipe principal de robo calificado por la utilización de arma de fuego” contra Maritato; pero a su vez agravó los cargos por lo de Minitti, adjudicándole ser “partícipe principal de homicidio criminis causae”. Las mismas acusaciones alcanzaron a “Richard” Peralta.
Para el juez Ferrero Cardona conocía “fehacientemente que para cometer el ataque del que resultara víctima Minitti, los autores utilizarían armas de fuego, tal como aconteció cinco meses atrás”. A pesar de que los acusados niegan lo ocurrido, “es posible conjeturar que ambos intervinieron en la ideación y ejecución del hecho en que perdiera la vida Minitti”, indicaron fuentes tribunalicias.
En ese sentido, la Justicia cree que los inculpados debieron prever cinco meses después que podían ocasionar la muerte de Minitti y por eso los considera responsables por la muerte.




