Exitosa reunión en Crespo

Verdaderamente un Capo

El zaino de La Gallareta fue una “flecha” en el clásico disputado el pasado 17 de agosto ante una gran concurrencia de público, donde Don Miguel finalizó lejos en el segundo puesto, sin responder a las expectativas creadas.

Juan Raúl Moncada

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La jornada de Crespo nuevamente contó con una enorme respuesta de gente, donde la efectiva organización al mando de Oscar Sigaudo viene cumpliendo con una correcta labor que se ve reflejada tanto en el espectáculo como en la convocatoria de público, ya que fueron alrededor de 1.200 personas las que presenciaron un buen espectáculo.

La expectativa por el desafío mano a mano resultaba muy grande, sobre todo por el atisbo de rehabilitación que había mostrado el alazán Don Miguel en San Justo, cuando en una buena entrega cayó peleando ante Duke, dejando la puerta abierta para la recuperación de su verdadero nivel. De ahí que el desafío ante Capo, ejemplar que no había mostrado su mejor cara en otro de los clásicos de San Justo, resultaba una carrera atractiva.

Un rato juntos

Ambos caballos se alinearon en los partidores y cuando el Starter ordenó la partida, los dos salieron a la par, pero en tres saltos ya se vislumbrada que la prueba tenía dueño, porque el zaino de Hugo Ramos “sacaba las manos” en forma impresionante, a la tal punto que en pocos metros cortó luz sobre el conducido por Ariel Schneider, que no podía seguir el accionar del zaino.

Los tramos iniciales de la prueba dejaron al descubierto la superioridad -al menos, el lunes- de Capo que, sin contratiempos, resolvía el trámite a su favor. Poco y nada usó la fusta Jorge “Cuca” Moyano para que el zaino mostrara su furia, sumando ventajas que lo depositaron en el disco con cinco avasallantes cuerpos sobre el representante de la costa al que, evidentemente, algún inconveniente lo debe haber afectado, ya que su entrega distó de sus reales capacidades.

Una enorme alegría para la barra del norte que, además de una contundente victoria en un escenario complicado y ante un rival de fuste, más que nada, festejó la gran recuperación de un caballo que en la temporada pasada hizo historia y ahora está listo para seguir en la buena senda.

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El “colincho” Capo, su jinete “Kuka” Moyano y la gente de La Gallareta en pleno festejo tras su contundente victoria en el clásico.

Foto: Gentileza Hermanos Chapot

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Er Orégano se impuso en uno de los mejores tiempos de la jornada y le dio una gran alegría a la barra de Las Toscas.

Foto: Gentileza Hermanos Chapot

Contundente

Por tres cuerpos y dejando una inmejorable impresión, el alazán Er Orégano se llevó la séptima carrera de la tarde, donde el apéndice hijo de Money Signed Ma -Cuarto de milla- en una madre sangre pura de carrera -por Logical- resultó un claro vencedor, ya que sus cuatro ocasionales rivales no pudieron seguirle el ritmo de carrera.

Desde los primeros metros Renato Jesús Silva apuntó al potrillo nacido en el Haras El Silencio y subastado en el remate de La Ilusión de Vera, el que respondió a pleno y, tras una breve porfía con Marcito, logró escapar cruzando el disco con amplias ventajas, marcando en el cronómetro veloces 17 segundos 40 centésimas para los 300 metros, siendo la mejor marca de la tarde en la distancia.