Asegura que la severidad de la pandemia dependerá del comportamiento de los individuos
La Casa Blanca cree que puede
haber 90.000 muertos por gripe A
Los expertos instan a Obama a acelerar la producción de la vacuna contra la enfermedad.
AFP-EFE-Télam
El resurgimiento de la gripe A constituye “una grave amenaza a la salud pública”, y puede contaminar hasta el final del próximo invierno boreal a la mitad de la población de Estados Unidos, matando a 90.000 personas en el país, señaló la Casa Blanca en un comunicado.
No obstante, se admite en el comunicado que es “poco probable” que el virus A (H1N1) sea tan peligroso como el de la gripe española de 1918-1919.
El documento, elaborado por el Consejo Presidencial de Asesores en Ciencia y Tecnología (PCAST, por sus siglas en inglés), evalúa la respuesta que la administración de Barack Obama ha proporcionado ante la expansión del virus en los últimos meses, y provee una serie de recomendaciones al respecto.
“El problema no es que este virus sea más mortal que otro virus de gripe, sino que va a infectar a más personas de lo normal porque es un nuevo virus y pocas personas están inmunizadas”, explica la Casa Blanca, que publica el informe del órgano que asesora al presidente en materia científica.
Según este reporte, “es poco probable que el H1N1 de 2009 se asemeje a la pandemia mortal de 1918-1919”, pero “el actual virus constituye una grave amenaza para la salud pública de la nación” y “la severidad de su impacto dependerá para muchos del comportamiento de los individuos”.
En el informe, se señalan consejos para la prevención conocidos, como “lavarse las manos con frecuencia y permanecer en casa mientras se esté enfermo”.
Además, sugiere que en los lugares de trabajo se establezcan normas para evitar “que los empleados no se sientan presionados de asistir al trabajo si están enfermos”.
Más vacunas
Según el informe de los expertos difundido por la Casa Blanca, es necesario acelerar la producción y el suministro de la vacuna para combatirla.
Destacan que su distribución debe hacerse a los grupos más vulnerables, por lo que solicitan que la vacuna esté cuanto antes, y según el Departamento de Salud no estará completa hasta la festividad del Día de Acción de Gracias, que se celebra este año el 26 de noviembre.
Según los expertos, sin embargo, el previsible resurgimiento del virus en otoño, unido al comienzo del curso escolar, podría conducir a la infección de entre el 30 y el 50 por ciento de la población del país, y provocar un máximo de 1,8 millones de hospitalizaciones y 90.000 muertes entre niños y jóvenes.
El hecho de que la vacuna no vaya a comenzar a producirse hasta mediados de octubre supone, dice el informe, un problema cronológico que podría “disminuir la utilidad de la vacunación” para mitigar la epidemia y someter a muchos al riesgo de una enfermedad grave.
Además de acelerar la producción de la vacuna, los expertos recomiendan “facilitar el desarrollo de otros antivirales, favorecer la implantación de puntos de diagnóstico rápido, y mejorar la vigilancia médica y las medidas de supervisión de los animales”.
También ven necesario actualizar el sistema de monitorización de la epidemia, acelerar el desarrollo de estrategias de comunicación para difundir mensajes de salud pública, y crear una figura en la Casa Blanca cuya misión sea coordinar las decisiones que conciernan a la epidemia en los diferentes departamentos.




