EDITORIAL

Nuevo reclamo por una Justicia más ágil y eficiente

La postura del Colegio de Abogados de Santa Fe no es nueva, porque los problemas que aquejan a la Justicia provincial tampoco lo son.

Recientemente, la entidad profesional elaboró un documento público para insistir en que muchos de los inconvenientes que desde hace años causan preocupación en el Poder Judicial no sólo se mantienen vigentes sino que, en algunos casos, se han agravado durante los últimos meses.

Es cierto que se avanzó en la aprobación legislativa para crear nuevos juzgados en algunas ciudades del interior. Sin embargo, resulta imprescindible que dichas estructuras comiencen a funcionar cuanto antes de manera efectiva, como para evitar que se agrave la actual situación de colapso que atraviesa el sistema.

Ejemplos en este sentido sobran. Los cinco Juzgados Laborales de la circunscripción de Santa Fe vienen siendo atendidos por sólo tres jueces. El de la Tercera Nominación carece de magistrado desde hace casi dos años.

En materia penal, la situación no es mejor. Sólo el 50 por ciento de los seis Juzgados de Sentencia tiene juez a cargo. En dos casos, los magistrados se jubilaron y aún no fueron seleccionados sus respectivos reemplazantes. En el otro, el juez está suspendido por sospechas que derivaron en la apertura de un jury para investigar su conducta. La realidad podría empeorar en poco tiempo, pues es inminente la jubilación de uno de los tres magistrados que continúan en funciones.

Según el Colegio de Abogados, en los Tribunales Colegiados de Familia se están fijando audiencias para dentro de dos años; mientras que en algunas Mesas de Entradas -donde generalmente trabaja personal transitorio, practicantes o pasantes- los expedientes se acumulan y la atención es poco ágil.

La puesta en práctica de la tan anhelada reforma del Código Procesal Penal requerirá de recursos que no están. Más dinero, más personal y nuevos edificios son tres pilares en los que indefectiblemente deberá apoyarse cualquier intento de transformación.

Muchos de estos cambios seguramente demandarán tiempo y esfuerzo. Sin embargo, existen algunas medidas que podrían adoptarse de manera casi inmediata y que redundarían en un mejor servicio de Justicia. El Poder Ejecutivo debería poner mayor esfuerzo en acelerar los procesos de selección de magistrados.

Por su parte, la Corte Suprema de Justicia de la Provincia también podría adoptar decisiones tendientes a mejorar la situación. Se sabe que no todos los jueces ponen el mismo empeño en su trabajo. Sin embargo, jamás se han hecho públicas las estadísticas vinculadas con el funcionamiento de cada uno de los juzgados, a pesar de que dicha información existe y está al alcance del máximo tribunal.

Estos datos no sólo permitirían poner al descubierto a quienes no cumplen debidamente con sus obligaciones, sino que representaría un reconocimiento para los jueces que sí lo hacen. De hecho, en la Justicia, como en cada una de las actividades humanas, no todos son iguales.

Y reconocerlo, sería un acto justo.