Las actividades son encaradas con el apoyo de varios ministerios

Dengue: acciones y capacitación

para combatirlo en la provincia

Los ministerios de Salud, Educación, Innovación y Cultura, Desarrollo Social, Trabajo y Seguridad Social y Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente, trabajarán en la concreción de acciones conjuntas para la prevención de la enfermedad.

De la redacción de El Litoral

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El ministro de Salud, Miguel Ángel Cappiello, indicó que en la provincia de Santa Fe “el dengue está siendo combatido de manera integrada y con la participación de equipos interministeriales”.

El plan de prevención contra el dengue es abordado de manera conjunta por los ministerios de Salud, Educación, Innovación y Cultura, Desarrollo Social, Trabajo y Seguridad Social y Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente, por lo cual se realizan reuniones periódicas encabezadas por el ministro Cappiello.

En los encuentros, se abordaron las estrategias diseñadas para la lucha contra el dengue y se acordó el diagrama de acciones del plan provincial para prevenir y contener el flagelo, que se elaboró atendiendo a las pautas emanadas de la última reunión del Consejo Federal de Salud.

De las reuniones, participaron la secretaria de Salud, Débora Ferrandini; los directores provinciales de Accidentología y Emergencias Sanitarias (Dipaes), Jorge Stettler, de Promoción y Prevención de la Salud, Andrea Uboldi, y de Entes Comunitarios, Sonia Lanciotti; y el jefe del Programa de Zoonosis y Control de Vectores, Javier Colombo. También estuvieron presentes representantes de los ministerios de Educación, de Innovación y Cultura, Trabajo y Seguridad Social, Desarrollo Social y Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente.

Dengue: acciones y capacitación para combatirlo en la provincia

En los encuentros, se exhortó a que cada área de gobierno potencie el compromiso y la colaboración en la campaña que se está llevando adelante, con el propósito de enfrentar el dengue de manera integrada, ya que su problemática, con distintos grados de responsabilidad, compete a toda la comunidad.

Al respecto, se especificó que las acciones sanitarias están siendo implementadas por equipos sanitarios regionales, quienes deben trabajar en forma conjunta con las autoridades municipales, comunales y organizaciones de la comunidad, extremando todas las medidas preventivas y asistenciales tendientes a evitar una epidemia de contagio de dengue.

Limpieza y consulta temprana

El plan de prevención prevé la concreción de acciones simultáneas en las cinco regiones provinciales, que incluyen la capacitación de los distintos actores sociales y actividades de limpieza. Las capacitaciones comenzaron en los departamentos 9 de Julio y San Cristóbal, con el objetivo de enfatizar que la única manera de prevenir la enfermedad es impidiendo la presencia del mosquito en las viviendas y adyacencias.

En este sentido, Cappiello señaló que el plan “busca articular las acciones con las áreas sanitarias de cada uno de los municipios y comunas santafesinos, para jerarquizar las medidas más convenientes para combatir el dengue. Además del trabajo en conjunto, se necesita de una conducta social que sea responsable”.

Para esto, se está llevando a cabo una campaña de concientización sobre las medidas domésticas que deben adoptarse para prevenir el dengue, en medios masivos de comunicación y en las escuelas.

“En términos preventivos se propugna el máximo cuidado en la limpieza de los patios de domicilios e higiene personal, destacando que, ante cualquier duda, debe realizarse la consulta temprana al médico”, concluyó Cappiello.

/// ADEMÁS

La enfermedad

El dengue es una enfermedad viral que se produce por la picadura del mosquito Aedes aegypti, que trasmite el virus al hombre cuando lo pica. El dengue no se trasmite de persona a persona, ni a través de objetos o de la leche materna.

El mosquito transmisor es un insecto blanquinegro que mide unos 5 milímetros de largo, tiene una apariencia de cuerpo a rayas en el dorso y en las patas, que son difíciles de observar a simple vista.

La peligrosidad de la rápida diseminación de la enfermedad radica en que las personas se desplazan de un lado al otro y -en consecuencia- cualquiera puede infectarse adonde vaya, porque el mosquito por sí solo, vuela escasamente cien metros.

El período de incubación de la enfermedad va de 3 a 15 días y los síntomas son escalofríos, dolor de cabeza, dolor retroorbitario al mover los ojos, dolor de músculos y articulaciones, postración severa, fiebre y malestar general.

Durante las primeras horas de la enfermedad hay dolor extremo de las articulaciones y la temperatura puede llegar a 40 grados, presentándose náuseas y también vómitos. Los sangrados son pocos comunes.

Estos síntomas duran dos o tres días, luego hay sensación de bienestar de un día, y aumenta la temperatura nuevamente. Puede haber una erupción tipo sarampión en toda la superficie corporal, con excepción del rostro.

La evolución depende del estado inmunológico del paciente, por lo que si tiene buenas defensas, es probable que el pronóstico sea revertido rápidamente, existiendo la posibilidad de casos que no presentan el segundo período febril. En el dengue típico, la mortalidad es nula. A menudo, la convalecencia dura varias semanas, acompañada de astenia falta de apetito.

Como es una enfermedad viral, no hay tratamiento que lo combata, sólo se controla con antifebriles como paracetamol o ibuprofeno, motivo por el cual se debe evitar tomar aspirinas por poseer un efecto antiplaquetario. Se recomienda reposo y tomar abundante cantidad de líquido para combatir la deshidratación que provoca la elevada fiebre.

23

países

la Región de las Américas registraron brotes de dengue en lo que va de 2009.

15

de esos países

registraron la variedad más agresiva y mortal de la enfermedad, el dengue hemorrágico, cuya tasa de letalidad es del 5 al 15 % en las personas que lo contraen.

/// EL DATO

Eliminar los huevos

Ante el peligro que ocasiona la proximidad con los meses de mayor incidencia de la enfermedad, el ministro resaltó la importancia de desarrollar “el plan de lucha para la eliminación de los huevos remanentes que permanecen en el ambiente a partir de los cuales se reproduce el agente con el calor, intentando controlar focos posibles y profundizando la vigilancia sanitaria de las zonas de riesgo”.

Los recipientes más comunes donde hallar los huevos son latas, botellas, envases, cubiertas de autos, tanques y bidones de almacenamiento de agua, floreros, baldes, jarras, canaletas, macetas, plantas que formen depósitos de agua, piletas de veraneo, piletas para lavado de ropa, tapiales, huecos de árboles, pozos, charcos, fuentes ornamentales y peceras, entre otros.

Para eliminar los huevos hay que cepillar los bordes de estos recipientes, vaciarlos si contienen agua y ubicarlos boca abajo o dejarlos herméticamente tapados. Además, hay que descacharrar los patios para evitar posibles criaderos.