Al margen de la crónica

Fútbol para pocos

Cuando César Luis Menotti tomó la conducción del fútbol argentino, en la década de los “70 y antes de la Copa del Mundo del “78, a ese proceso se lo conoció como “La Selección de todos”, fundamentalmente porque el “Flaco” fue capaz de convocar a jugadores de los clubes del interior y mostrar al combinado nacional lejos del Obelisco. La frutillita del postre fue el momento cuando Daniel Alberto Passarella, con los goles de Kempes y las atajadas de Fillol, levantó la Copa adelante de Jorge Rafael Videla en la cancha de River contra Holanda.

“Quiero hacer lo mismo que hacía Menotti, sacar a la Selección de Buenos Aires y llevarla al interior”, es la muletilla de Diego. Lo que Maradona no dice es que esos partidos —como, por ejemplo Argentina-Panamá en Santa Fe— sirven para su bolsillo, porque en parte de esa forma percibe más dinero. Los rivales son, a priori, inexistentes.

Pero, además, la apuesta se redobla de cara a Argentina-Brasil en el estadio de Rosario Central por las Eliminatorias el próximo sábado 5 de septiembre. El Gigante de Arroyito tiene una capacidad para 41.654 espectadores. En condiciones normales, un 10 por ciento debiera ajustarse a protocolo y compromisos; el resto de los tickets debiera ponerse a la venta en Rosario.

Ayer se dieron a conocer los valores: la platea más barata 100 pesos y la más cara 350; las populares 50 pesos y los menores 30 pesos hasta 11 años. Lo insólito es que las populares se venderán, en los estadios de Central y Newell’s, el día antes del mismo partido de 9 a 18.

Nadie informa, ni desde la AFA ni desde fuentes gubernamentales, qué cantidad de entradas se pondrán a la venta en Rosario. Se cree que, en el mejor de los casos, la mitad de la capacidad total. ¿El motivo?: los paquetes obscenos de entradas que AFA comercializa a sponsors, los compromisos y las famosas “entradas de favor”. Así, en una ciudad que entre Rosario y el Gran Rosario alberga casi un millón y medio de personas, la Selección pondrá a la venta —con mucho optimismo— unos 20.000 boletos. ¿Y el fútbol para todos que prometieron Don Julio y Cristina? Seguramente habrá que esperar. A lo mejor, como bonificación, en un par de meses jugamos un amistoso con Sri Lanka y ponen a la venta las 40.000 entradas.