Preocupación en Providencia

Escolar herida en confuso incidente

Una menor que vestía guardapolvo escolar sufrió una herida de bala en el vientre. Existen versiones contradictorias en torno al incidente.

José Luis Pagés

Una niña de 13 años -S. B.- es asistida en la Unidad de Terapia Intensiva del hospital Orlando Alassia, nosocomio al que llegó desde Providencia con una herida de bala en abdomen.

Según las fuentes consultadas el incidente que involucró a la hija de Beatriz C. ocurrió en horas de la siesta y tuvo por escenario el patio de su propia casa.

Beatriz C., dijo que despertó sobresaltada por dos o tres estampidos y que por ello se asomó al patio donde descubrió que S.B. yacía caída de bruces y se tomaba el vientre con las manos.

Junto al cuerpo de S. B., quien vestía el guardapolvo blanco, porque se disponía a ir a la escuela, fue encontrado un revólver 22 marca Italo Gra.

El alarmante cuadro se desdibujó de un momento a otro ya que S. B. fue rápidamente cargada en la ambulancia que la trajo a Santa Fe.

Apenas concretado el traslado de la víctima los agentes de la Unidad Regional XI, Jefatura Las Colonias, encontraron tres cápsulas servidas en el tambor del revólver y dos agujeros de bala en la puerta que comunica el patio con la casa.

Los peritos criminalísticos que entre otras diligencias investigativas tomaron pruebas de parafina a los padres de la criatura Beatriz C. y José H. no pudieron hacer lo mismo con S. B. debido a que ella fue higienizada apenas ingresó al nosocomio.

De todos modos los peritos encontraron que el guardapolvo de la niña presentaba un estampado de pólvora, como el que dibuja un disparo efectuado a escasa distancia, a quemarropa.

Según una primera versión de los hechos S. B., antes de salir camino a la escuela se apoderó del revólver de su padre y, como quien practica tiro al blanco, apuntó y abrió fuego contra la puerta del patio.

Luego, a esos dos disparos siguió el que la hirió a ella misma mientras amartillaba el arma o acaso, cuando se disponía a guardarla entre sus ropas.

No obstante, la secuencia pudo ser otra. Según una segunda versión, S. B. quien tendría problemas con otras adolescentes, escolares como ella, habría sufrido un atentado contra su vida, es decir, que fue blanco de un ataque que provino desde la calle.

Según esto los pesquisas habrían entendido que S. B. estaba en el patio cuando desde un automóvil que pasó frente a su casa partieron los disparos efectuados por una persona, un desconocido, para ella. Pero la aparición del arma de José H. en la escena parece desmentirla.

El tan misterioso como grave suceso no pudo menos que alarmar a los menos de mil habitantes de la apacible localidad de Las Colonias. Entre ayer y hoy arreciaron los comentarios, circularon nuevas versiones y se tejieron las más variadas conjeturas, en particular, entre los padres de los alumnos del establecimiento escolar al que asiste S. B., todos ellos lógicamente preocupados.