Lengua viva
Importancia de la articulación para la comunicación
Lengua viva
Importancia de la articulación para la comunicación
Evangelina Simón de Poggia
Hemos transitado por la relación entre lingüística y salud y nos hemos encontrado tanto con lo normalizado como con lo patológico. Pudimos hacer algunas referencias a los aportes realizados por la neurolingüística en el estudio de patologías tan importantes como la afasia, por la fonología desde Troubetzkoy y Jakobson, por la problemática que presenta el agramatismo, etc.
Hoy quisiera referirme a la importancia que tiene la “articulación” para la comunicación oral. El área lingüística que se encarga de este aspecto de la lengua es la Fonética, la cual es fundamental para los otros dominios del lenguaje. Resulta difícil imaginar a un profesional especializado en el área lingüística que no tenga sólidos conocimientos de esta disciplina. La fonética es básica en los estudios evolutivos del lenguaje, fundamental para el dialectólogo y es capital en la teoría de la ciencia.
En nuestros días, la dicción (arte de pronunciar bien) ha llegado a ocupar un lugar importante en la enseñanza de la lengua. Las nuevas invenciones como el teléfono, la radio, la televisión, etc. nos dan la pauta como para pensar en los avances que ha tenido el uso de la comunicación oral en el siglo pasado. Para llegar al público es importante articular bien. Ya ha dejado de ser un problema del hablante para serlo también del oyente. Es necesario conocer el mecanismo de la respiración y el funcionamiento de la glotis para el dominio de la fonación, así como también el trabajo articulatorio de la lengua, los labios, el velo del paladar, los maxilares, es decir, el aparato fonador humano en general. Sin este conocimiento no podremos corregir los malos hábitos desarrollados en los niños, después adultos, constituyéndose en una verdadera responsabilidad de los padres y docentes.
Es necesario que los padres dejen de repetir, como una gracia, las pseudos-palabras que sus hijos, hablantes en ciernes, comienzan a concretar en el habla y habituarlos a la audición correcta de la misma; tienen que tener en claro que un mal articulador, indefectiblemente será un mal comunicador. Asumir la posibilidad de que sus hijos tengan un problema en el aparato fonador, llevándolo a especialistas para su observación y prevención, será de fundamental importancia para el futuro del niño .