Cristina buscó despejar dudas
Habló de “buscar un consenso amplio y democrático”, y desterrar “dudas” sobre la ley y “excusas” para no votarla.
Cristina buscó despejar dudas
Habló de “buscar un consenso amplio y democrático”, y desterrar “dudas” sobre la ley y “excusas” para no votarla.
Horacio Serafini
CMI/DyN
La presidenta Cristina Fernández le quitó ayer el principal argumento político al conjunto de la oposición y de los potenciales aliados del oficialismo para rechazar el proyecto de ley de Servicios de Medios Audiovisuales al anunciar la eliminación del artículo que permitía el ingreso al negocio de las empresas telefónicas.
Puesta a retroceder para avanzar en la obtención del dictamen de comisiones y su tratamiento esta semana por el plenario de Diputados, la presidenta incluso dejó abierta la posibilidad de introducir otros cambios en el proyecto reclamados por aquellos sectores políticos, como los referidos a la autoridad de aplicación y la inclusión de la difusión de la pauta publicitaria oficial en el caso de los medios gráficos.
El cambio que dejará fuera del mercado audiovisual a las telefónicas que pretenden dar un servicio de “triple play” (telefonía, Internet y televisión por cable) fue justificado por Fernández en la necesidad de “lograr un consenso amplio y democrático” ante lo que consideró un “escollo insalvable” para los diputados de la oposición y de posibles aliados.
“Queremos desterrar cualquier duda sincera que legisladores puedan haber tenido sobre el hecho de que la presencia de las telefónicas podría generar un nuevo monopolio y desterrar también las excusas que le pueden haber servido a otros para no tratar la ley”, explicó la presidenta, junto al interventor del Comité Federal de Radiodifusión (Comfer), Gabriel Mariotto, en conferencia de prensa, tercera durante su mandato; las anteriores fueron en medio del conflicto con el campo y tras la derrota electoral de junio pasado.
Monopolios
Durante el debate en las tres comisiones de Diputados, el conjunto de la oposición y los potenciales aliados del kirchnerismo centraron su rechazo al proyecto en la acusación al oficialismo de buscar “sustituir un monopolio por otro” afín a sus intereses, en referencia a supuestos acuerdos del gobierno con Telecom y Telefónica, que históricamente han pretendido ingresar al mercado audiovisual vía el “triple play”.
Marginadas las grandes empresas, “sólo las cooperativas telefónicas” podrán acceder al negocio audiovisual, según el cambio anunciado ayer. Además la presidenta, en procura de quebrar potenciales resistencias al proyecto, dejó abierta la posibilidad de otros cambios, cuando dijo que está “en discusión” el órgano de control que se integrará “con todas las minorías políticas y no gubernamentales” y cuando dijo que podría incluirse que “los medios informen sobre la pauta (publicitaria) oficial” que reciben.
Contra las pretensiones de la oposición, la presidenta consideró que el proyecto tendría que aprobarse antes del recambio legislativo del 10 de diciembre. Si bien dijo que “no manejo los tiempos” del Congreso, también sostuvo que no prevé la hipótesis de que pueda postergarse el tratamiento.
“El Congreso siempre tiene legalidad y legitimidad”, aseveró. “Creo que se discutió a instancias de la oposición el tema de los derechos de exportación (retenciones). Si esa Cámara tenía legitimidad entonces, también la tiene ahora para otros temas”.
Un ataque al interior
Las asociaciones de televisión privada (ATA) y de radiodifusoras privadas (Arpa) volvieron a expresar su “preocupación” por el proyecto de ley de medios y advirtieron que la iniciativa oficial representa un “grave ataque al interior del país”.
Durante una conferencia de prensa, los titulares de ATA, Carlos Fontán Balestra, y de Arpa, Carlos Molina, lamentaron que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner no haya reformulado los artículos referidos al régimen de licencias.
Fontán Balestra dijo que los artículos 149 y 152 del proyecto de ley de radiodifusión “dañan enormemente a la televisión privada y a la radio. En Capital Federal, 4 canales de televisión compiten, de los cuales dos están con problemas económicos”, sostuvo el titular de ATA, quien aseguró que se requiere una inversión de “120 millones de dólares” para iniciar la digitalización del medio.
Asimismo, opinó que el proyecto de ley de radiodifusión representa “un grave ataque al interior del país” porque, aclaró, “el interior va a depender cada día más de Capital Federal”.
En un documento, en tanto, la Asociación de Teleradiodifusoras Argentinas detalló que la entidad le solicitó “el 11 de junio” pasado al Comfer la “implementación del procedimiento de elaboración participativa de normas” pero no obtuvo respuesta “a la fecha”.
Por su parte, Molina expresó su “preocupación” y aseveró que la iniciativa oficial “afecta la libertad de expresión” y establece “mecanismos de censura”.
El titular de Arpa alertó además que “deja abierta la puerta” para una “desmedida apropiación del Estado” de los medios de comunicación.
¿Aclaración?
La presidenta Cristina Fernández reivindicó hoy su poder y autonomía como mandataria al separar su gestión de la de su esposo y antecesor, Néstor Kirchner, ante preguntas periodísticas. “Me parece que plantear esto es casi faltarme el respeto, como si fuera yo una persona que no decido y que decide el presidente (sic) Kirchner”, ¿aclaró?
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