El proyecto va al Congreso
El presupuesto 2010 prevé un
crecimiento del 3 por ciento
De la redacción de El Litoral
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DyN
El Poder Ejecutivo debía girar hoy al Congreso el proyecto de Presupuesto para el año que viene, que incluiría una estimación de crecimiento de 3 por ciento, una inflación anual de alrededor de 7 por ciento y un dólar de 4,20 pesos entre sus principales supuestos macroeconómicos.
La presentación cumplirá de esa manera con el plazo límite del 15 de septiembre del año anterior para que el gobierno presente el proyecto a consideración del Poder Legislativo, luego de algunas dudas sobre una posible presentación en el día de ayer, finalmente descartada.
No obstante, aún no quedó determinada la fecha en que el ministro de Economía, Amado Boudou, concurrirá al Parlamento para explicar los detalles de la pauta de gastos e ingresos con la que se manejará el Estado en 2010.
Si bien el proyecto debe ser girado por la Jefatura de Gabinete, el Ministerio de Economía es, por lo menos en sus lineamientos generales, el encargado de elaborar el proyecto y el responsable de la explicación de las estimaciones presentadas ante los legisladores.
De acuerdo con las proyecciones realizadas por el Palacio de Hacienda, pese que aún los datos no fueron corroborados, el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI), que se espera para el año que viene, es de cerca de 3 por ciento.
Inflación y dólar
Por otra parte, las estimaciones respecto de la inflación son del orden de 7 por ciento y se espera que el dólar se ubique en un valor cercano a los 4,20 pesos, es decir alrededor de 9 por ciento más de lo que cotiza actualmente.
El superávit primario calculado -es decir la diferencia entre gastos e ingresos, sin computar los pagos al exterior- sería del orden de 1,5 por ciento del PBI. En materia de comercio exterior, se espera un aumento tanto de las exportaciones como de las importaciones, aunque en un nivel disímil, que reduciría el saldo favorable de la balanza comercial.
En ese sentido, se prevé un incremento de 10 por ciento en los valores de los productos vendidos al exterior y una suba de 20 por ciento de las compras efectuadas a otros países. En cuanto al consumo interno -considerado por el gobierno como el motor del crecimiento económico- se estima un aumento de 4 por ciento.
El proyecto de Presupuesto también prevé un alza de 10 por ciento en materia de inversiones, de acuerdo con lo comentado por fuentes de la cartera económica. Las proyecciones para el año que viene marcan pautas menos optimistas que en años anteriores, tal como lo había anticipado Boudou.
Al respecto, el titular del Palacio de Hacienda había asegurado que “la Argentina está bien preparada para volver a crecer, pero no pensemos que va a llegar a tasas chinas, sino que va a ser un proceso de crecimiento sustentable”.
El dólar crecería un 9 por ciento según las estimaciones iniciales del Palacio de Hacienda. Aún no hay fecha definida para que Boudou vaya a defender sus previsiones ante los legisladores.
Se complica la cuenta corriente
El Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (Iaef) estimó que la cuenta corriente de la Argentina tendrá un resultado negativo del 1,3 por ciento como producto del incremento de las importaciones y de la salida de capitales.
“La recuperación de la actividad implicará un aumento en las necesidades de productos importados y una reducción del superávit de cuenta corriente”, explica el informe del Iaef.
El reporte señala que “éste no sería un dato negativo, en tanto y en cuanto se consolide la desaceleración en el flujo de salida de capitales que se ha venido observando desde julio”. El estudio asume que “la producción industrial crecería en el cuarto trimestre, manteniendo el ritmo del primer semestre”, lo cual “permitiría una variación interanual de 5 al 6 por ciento”.
Frente a ese escenario, el Iaef estima que las importaciones pueden crecer hasta un 20 por ciento y concluye que con esos datos “el superávit de la cuenta corriente del último trimestre sería negativo”.
A pesar de ello, la entidad no considera negativo el dato, en tanto y en cuanto se mantenga el proceso de reducción de salida de capitales del país. No obstante, advierte que se tiene que producir una “drástica” caída del flujo que se expresa en la cuenta capital, que tendría que pasar a un saldo negativo de 0,8 por ciento, desde el 7 por ciento que tuvo en los primeros nueve meses.
De otro modo, el Iaef considera que la leve recuperación que registra la actividad en lo que va del año puede ser consistente “con una caída de las reservas” internacionales del Banco Central.
El informe indica que el escenario internacional ofrece una suerte de “brisa de popa” que generaría un marco más favorable para la actividad económica doméstica en la Argentina en el último trimestre y, sobre todo, en el año 2010. Por otro lado, dice que se advirtieron algunas señales “favorables” en el segundo trimestre en términos de actividad económica, como el aumento de la producción industrial, aunque “todavía incipiente y no generalizado”.
Inversiones.
La presidenta recibirá a las 18, en su despacho de la Casa de Gobierno, a los directivos de la firma Tata Consultancy Services (TCS), de la India, una de las más grandes compañías en tercerización de servicios de software a nivel mundial. Los directivos detallarán a la jefa de Estado los planes de inversión de la empresa, que tiene previsto abrir sus oficinas en la ciudad de Buenos Aires.
Amado Boudou había anticipado proyecciones menos optimistas que años anteriores.
Foto: Archivo El Litoral
Deuda
Los bonos suben hasta 11% y permiten reflotar la idea de emitir deuda este año. El Boden 2015, que se utilizó en la última colocación a Venezuela, está muy cerca de los niveles pre-crisis. Su rendimiento llegó a superar el 50% pero hoy está en 16,4%. Si bajara al 12%, Boudou podría tener el guiño del mercado para volver a financiarse en la plaza.