Vélez eliminó a Boca de la Sudamericana
Con chapa de campeón
Vélez, el último campeón del fútbol local, venció a Boca y se clasificó para la ronda siguiente de la Copa Sudamericana. Al único tanto del partido lo marcó Cristaldo.
Redacción de El Litoral
Télam
Vélez, con una actuación convincente y siendo superior a su rival durante todo el partido, venció anoche a Boca 1 a 0, en Liniers, y con este resultado avanzó de fase en la Copa Sudamericana, donde ahora deberá enfrentar a Unión Española, de Chile.
El único gol del partido, jugado en Liniers, lo marcó Jonathan Cristaldo, a los 15 minutos del segundo tiempo.
El árbitro del partido, Saúl Laverni, de correcto desempeño, expulsó al goleador de Boca Juniors, Martín Palermo, a los 37 minutos del segundo tiempo, por una fuerte infracción que le cometió al lateral izquierdo Emiliano Papa. Éste fue el partido desquite del jugado en agosto pasado, cuando en La Bombonera ambos equipos igualaron 1 a 1. Vélez jugará la semana próxima contra Unión Española, de Chile, por la siguiente fase de la Copa Sudamericana.
Con un fútbol eficaz, compacto, homogéneo, Vélez superó a un Boca que sólo exhibió recursos muy pobres y cayó sin atenuantes ante un equipo que mostró siempre mejor fútbol.
Lo mejor del equipo dirigido por el ex Boca, Ricardo Gareca, se vio en el segundo tiempo, cuando apabulló a su rival, con un fútbol contundente, veloz, y donde creó numerosas situaciones de gol, a tal punto que erigió como la figura del equipo perdedor al arquero Roberto Abbondanzieri.
Cimentado en la jerarquía de Fabián Cubero, quien fue la figura del partido y que se fue ovacionado del estadio José Amalfitani, Vélez construyó una victoria inobjetable.
Boca otra vez sucumbió en sus propios errores, pero también se vio superado por un rival que expuso sobre el campo de juego todas sus virtudes y que se alzó con la victoria.
El gol de Cristaldo fue la culminación de una excelente jugada de Cubero, que con sucesivos toques llegó hacia el área de Boca y con un envío corto habilitó al delantero, que había ingresado en el primer tiempo por Juan Manuel Martínez -lesionado- y convirtió con un violento remate.
Vélez jugó mejor, fue más compacto que Boca, creó más situaciones para convertir, pero chocó con la solidez de Abbondanzieri, que recuperó la solvencia perdida en los últimos partidos.
Boca, que estuvo lento en defensa, sólo pudo inquietar a su rival merced a la velocidad de Noir, y pinceladas de Riquelme, que no se concretaron en la valla debido a la buena actuación de Montoya y a los desaciertos a la hora de definir.
Al final, la victoria de Vélez no admite discusiones, lo posiciona bien en la Copa Sudamericana y dejó a Boca en problemas, porque otra vez fue un equipo sin alma y sin fútbol.




