No fue robo

Libres por un raro crimen

 

De la Redacción de El Litoral

El juez de Instrucción Segunda, José Manuel García Porta, dio por concluida una primera etapa de la investigación por la muerte de un hombre de 55 años, que protagonizó un confuso episodio del que participaron otras dos personas y fueron testigos varios policías del Comando.

En ese sentido, el magistrado procesó a Gabriela Isabel Arce, de 20 años, por el delito de “homicidio preterintencional”; y sobreseyó a su pareja de 31. Ambos estuvieron detenidos desde el 1º de octubre, cuando en horas de la madrugada mantuvieron una dura discusión con Manuel Álvarez, en la que también hubo algún forcejeo.

Como consecuencia del altercado, este último sufrió un ataque en inmediaciones de calle San Juan y Estanislao Zeballos, donde se encontraba estacionado con su camioneta Ford EcoSport. El hombre, apodado “Peteco”, falleció ante la atónita mirada de la pareja, y un grupo de policías que había llegado al lugar por el llamado de un guardia de seguridad privada que vio el comienzo de la pelea.

El médico policial le diagnosticó “muerte por asistolia cardíaca”, y el magistrado “dispuso la realización de autopsia”, en la que se determinó que Álvarez había sufrido una “fuerte compresión mecánica en el cuello” y que su deceso se produjo por asfixia. No obstante, se ordenó la realización de un análisis anatomopatólogo para ampliar el informe preliminar.

Por lo ocurrido, indagaron a la pareja la semana pasada, tras lo cual el juez les concedió la libertad. Aunque no se conocieron pormenores del caso, se supo que los cuatro policías y el guardia de seguridad privada que llamó al Comando, avalaron el relato de los imputados. Además, la Justicia descartó por completo que la discusión se haya producido en un intento de robo, como se rumoreó en un principio.

En cuanto a la atribución del crimen, García Porta consideró que si bien fue la mujer la que se abalanzó sobre Álvarez y lo agarró del cuello en la pelea, nunca tuvo intenciones de provocarle la muerte, que sobrevino en medio del caos.

El hombre que participaba del cuadro, sería ajeno a la agresión, por lo que corresponde sobreseerlo.