Cristina en Alvear

General Motors se expande con el Ágile

La presidenta participó del acto formal de inicio de la producción del nuevo modelo. La automotriz recibió un préstamo estatal de 259 millones para fabricarlo en Alvear. GM prevé exportar 2.800 millones el año próximo.

Germán de los Santos

[email protected]

Cristina Fernández se llevó un racimo de buenas noticias de la planta General Motors, donde ayer a la tarde, puso en marcha de manera oficial en el predio de Alvear la producción del nuevo modelo Ágile, el motor que usará la multinacional para alcanzar el año próximo una producción de 115 mil unidades (35 mil más que este año). Por primera vez en todo 2009, en octubre la producción de autos (que alcanzó los 8.000 vehículos) superará a las del mismo mes del año anterior.

Distendida y de buen humor, la presidenta defendió la decisión del gobierno nacional de ceder un crédito de 259 millones de pesos para que la automotriz pusiera en marcha el proyecto Viva, que tiene como primer eslabón la fabricación del Ágile. Estos fondos de Anses, que General Motors comenzará a devolver en un plan de 120 meses, se sumaron a los 300 millones que aportó la automotriz, que el año próximo prevé exportar 2.800 millones de pesos.

Después de recorrer la planta, donde el 4 de junio pasado había anunciado el préstamo estatal para GM, la presidenta acompañada por los ministros de Economía, Amado Boudou, y Industria y Turismo, Débora Giorgi y el gobernador Hermes Binner calificó al Ágile como un “autazo”. “Me tocó manejarlo y es un autazo. La plata de los argentinos estuvo muy bien invertida, aunque cuando anunciamos el crédito hubo críticas, como siempre, pero esto es lo que tenemos que hacer, articular el esfuerzo entre lo público y lo privado, saber que necesitamos el uno del otro para sostener la actividad económica y generar empleo”, afirmó Cristina.

Antes del acto oficial, el presidente saliente de GM, Edgardo Lourencon desde ahora estará a cargo del manejo de la automotriz en Sudáfrica, y el entrante, Sergio Rocha, quien ya estuvo en Rosario y viene de participar de la reestructuración de la deuda de multinacional en Detroit, anunciaron que a partir de junio pasado, cuando llegó el crédito estatal, en la fábrica se crearon 575 nuevos puestos de trabajo y se hizo una millonaria inversión en tecnología e infraestructura para desarrollar el proyecto Viva. Los ejecutivos coincidieron en que si las buenas perspectivas de producción y venta se mantienen habrá más inversiones en la planta de Alvear. Una de los motores de la posible expansión de la automotriz es el crecimiento que está teniendo el mercado brasileño, donde se destinan el 70 por ciento de las exportaciones de autos que se fabrican en Alvear.

Lourencon calculó que este año se concretaron compras de insumos a proveedores locales por unos 1.000 millones de pesos y que el año próximo esa cifra podría alcanzar los 1.500 millones con la producción del Ágile, que se fabricará a partir de este mes a un ritmo de 24 unidades por hora.

“Se instalaron empresas autopartistas en elt país para abastecer algunos de los componentes del auto y alrededor de 100 proveedores están ya suministrando componentes del producto y servicios para la planta”, afirmó el ejecutivo brasileño, quien aclaró que en cuanto a los proveedores “no sólo es importante el factor cercanía, sino también calidad e innovación”.

Valor agregado

Cristina confirmó que GM sobrepasó “en más de 10 millones de dólares la meta para comprar a autopartistas locales”, y adelantó que el “próximo 19 de noviembre habrá una reunión con más de 60 referentes del sector que van a venir ofrecer nuevos productos para poder incorporarlos, y lograr el objetivo que cada vez nuestros autos tengan más valor agregado”.

En su discurso, el gobernador Hermes Binner puso el eje en ese punto: el de la producción local y la posibilidad de que se avance hacia el sueño del motor argentino.

“Es necesario una alianza público privada para impulsar la investigación y el desarrollo para lograr el motor nacional”, señaló Binner, y agregó que hay que aspirar “no sólo a 40 por ciento, sino al 50 ó 60 de insumos locales” en los automóviles producidos en el país.

General Motors se expande con el Ágile

La presidenta no realizó anuncios pero destacó el valor de la decisión de apoyar con fondos nacionales a la automotriz.

FOTO: Télam

El eje gremial

Desde el aire, en el helicóptero presidencial, Cristina Fernández pudo apreciar dos protestas en la autopista que une Rosario con Buenos Aires. A la salida de Rosario unos 500 militantes de la Corriente Clasista y Combativa (CCC) cortaron las dos manos de la ruta en reclamo de la llegada de los planes sociales y de empleo. Y frente a la planta de GM, un grupo de trabajadores despedidos de Mahle hizo otro piquete para pedir la reapertura de la planta, que cerró el 27 de abril pasado en Rosario.

En su visita anterior, la presidenta se llevó un pulóver tejido por una empleada de Mahle durante la toma de la planta en avenida Presidente Perón al 5600. Ahora, estos obreros estaban protestando del otro lado del alambrado, luego de que las negociaciones del Ministerio de Trabajo fueron hasta ahora infructuosas y ningún empresario se decidiera a comprar la fábrica de aros de pistón.

En su discurso, Cristina elogió la posición del gremio de Smata que durante el conflicto que se desató en la automotriz el año pasado siempre se mantuvo encuadrado en las negociaciones supervisadas por la cartea laboral. “Aquel que grita no siempre tiene razón. Es preciso saber cómo se ingresa y cómo se sale de un conflicto y para qué, porque siempre el pato terminan pagándolo los trabajadores”, afirmó la presidenta.