AL MARGEN DE LA CRÓNICA

Una camioneta para toda la Costa

Apenas dos semanas separaron a las dos fuertes tormentas que se desataron sobre la ciudad de Santa Fe y sus alrededores durante este octubre que llega a su fin. La primera se registró el sábado 10. La otra, el sábado 24.

En ambos casos, el viento fue protagonista central. Arboles caídos y cables rotos se convirtieron en parte del paisaje, por lo que las cuadrillas municipales y de la Empresa Provincia de la Energía debieron trabajar a destajo durante 24 y hasta 48 horas luego de cada temporal.

El sábado 10, las tormentas golpearon en distintos puntos de la provincia con intensas ráfagas de viento de hasta 100 kilómetros por hora. Además de Santa Fe capital; el Gran Rosario, Nelson, Arocena, Barrancas, Humboldt, Las Parejas y Cañada de Gómez fueron las localidades más afectadas, por lo que alrededor de 300.000 clientes de la EPE sufrieron inconvenientes.

Frente a este tipo de contingencias, la zona de la Costa parece estar particularmente desguarnecida. Habían pasado más de 36 horas luego del temporal del último sábado, cuando vecinos de los primeros kilómetros de la Ruta Provincial Nº 1 continuaban sin servicio eléctrico.

Los operarios de la EPE recorrieron la zona frente al creciente número de reclamos. Sin embargo, según se informaba desde la misma empresa, apenas existe una camioneta en el pueblo de Rincón -una cuadrilla- para atender todos los reclamos en un sector tan amplio y que, por la cantidad de árboles, resulta sumamente vulnerable ante vientos de estas características. La falta de agua potable -y el uso imprescindible de bombas- complica todavía más la situación en el barrio de Colastiné Norte, el que más creció en la ciudad capital durante los últimos años.

Mientras esta realidad no cambie y en tanto la Costa continúe sin gozar de los servicios de los que cuenta el resto de la ciudad, los vecinos de la zona sólo tienen una salida: esperar.