Regulación de actividades de esparcimiento
También en Santo Tomé declararon
el estado de emergencia nocturna
El órgano legislativo local aprobó la ordenanza propuesta por el Poder Ejecutivo para ordenar la actividad nocturna. Es muy similar a la que ya tiene la ciudad de Santa Fe. La medida regirá por espacio de 18 meses.
Ariel Durán-Sergio Ferrer
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En su sesión ordinaria de ayer, el Concejo Municipal de Santo Tomé aprobó en términos generales el proyecto de ordenanza del Ejecutivo local por el cual se declara el estado de emergencia de la noche santotomesina. Comprende aquellas actividades de esparcimiento que se desarrollan en bailes, confiterías bailables, boites, cabarets (comúnmente llamados whiskerías), café concert y establecimientos análogos de nuestra ciudad. La medida regirá por el término de 18 meses, contados a partir de la puesta en vigencia de la presente normativa.
Tal como se adelantó en la edición de ayer, la medida responde a la necesidad de implementar un orden regulatorio en un plazo durante el cual se trabajará y hará hincapié en aquellas acciones de promoción y concientización de conductas que puedan inducir -en el marco de las actividades antes descriptas- a la disminución de contingencias no deseables. La intención es la de proporcionar un estado de mayor seguridad a los concurrentes durante los ingresos, estadías y salidas de los lugares comprendidos en la emergencia.
Horarios y consumo de bebidas
Entre los principales dictámenes establecidos en el articulado de la normativa en cuestión, los días sábados, domingos y feriados, se dispone el horario de las 6 para el cese de las actividades y cierre total de los locales, a la par que se impedirá el ingreso del público a partir de las 2. Esta última disposición va a ser reglamentada gradualmente, ya que primero, de manera transitoria hasta el 30 de noviembre, para ser más precisos, el acceso se restringirá a partir de las 3; después, del 1º al 31 de diciembre, a partir de las 2.30. En el caso de las confiterías o boliches bailables y bailes, la concurrencia de menores entre 14 y 18 años estará permitida hasta las 24 los días mencionados precedentemente.
Mientras dure el estado de emergencia, la Subsecretaría de Salud, la Dirección de Cultura y Educación y la Dirección de Policía Municipal deberán interactuar en coordinación con el gobierno de la provincia en la elaboración y ejecución de los programas, campañas, proyectos y estudios que sean propicios para generar los cambios de conducta esperados, vinculados a la diversión nocturna de los jóvenes santotomesinos. Igualmente, va a existir la obligatoriedad -de parte de cada establecimiento comprendido por la normativa- de implementar un mecanismo o sistema de contralor interno, para asegurar las condiciones de seguridad y cumplimiento de las disposiciones dispuestas, como ser el respeto al régimen de prohibición de venta y consumo de bebidas alcohólicas a menores de 18 años dentro de los locales.
Para no ser “patio trasero”
El día previo a la aprobación de la citada ordenanza, el intendente Fabián Palo Oliver había estado reunido en su despacho con la cúpula de la Unidad Regional I de la Policía de la provincia de Santa Fe (URI), los comisarios Rodolfo Campagnoli y Carlos Brunet, jefe y subjefe -en ese orden- de dicha repartición. El propósito principal del encuentro fue, justamente, el de unificar criterios con relación al control de la actividad nocturna en nuestra localidad, por lo que el titular del gobierno santotomesino los puso al tanto de la normativa en cuestión, impulsada por el Ejecutivo a su cargo para contra con una ordenanza orientada en el mismo sentido que la que rige en la capital provincial, para todo lo que tenga que ver con la regulación de la actividad nocturna en nuestro distrito.
En la oportunidad, Campagnoli destacó que “Santo Tomé no está exenta de lo que ocurre en otras ciudades del país, pero afortunadamente se encuentra dentro de los estándares normales en cuanto a situaciones de violencia”. Luego aclaró: “En dicho contexto, el rol de la policía es fundamentalmente preventivo y de contención, si bien consideramos que el eje para resolver el problema está centrado en la familia; de cualquier forma, desde nuestro lugar, tratemos de colaborar con la Municipalidad para mejorar algunos aspectos que hacen a la seguridad de los ciudadanos en las salidas nocturnas”. Para finalizar, Palo Oliver agregó un concepto que deja muy en claro la intencionalidad o motivación de la reglamentación expuesta y qué es lo que se quiere evitar con ella, al aceptar que “existe una coincidencia general respecto a qué lo más conveniente es regular en el mismo sentido que en la ciudad de Santa Fe, debido a que, si no equiparamos las medidas dispuestas en la vecina localidad, es probable que muchos jóvenes se trasladen a Santo Tomé como alternativa para eludir los controles”.
El intendente Palo Oliver y el secretario municipal Carlos Tepp, junto a los oficiales Campagnoli y Brunet, máximos responsables de la URI. Trataron el tema de la reglamentación de la actividad nocturna.
Agencia Santo Tomé