Todos los días nacemos
José María Chartier
DNI. 6.191.112, ciudad.
Señores directores: Todo el tiempo que te quise es poco tiempo, porque mi ternura ligada a los años vividos contigo, siempre para mí fueron pocos.
El tiempo, como todo tiempo, es el único que es eterno; pero el poco tiempo que he estado contigo, siempre fue dejando marcas, como deja el fuego una vez apagado. Ese fuego, que creemos está apagado... no es cierto... porque aunque no estés a mi lado, siempre hay un reflejo de luz, como la luz que iluminó nuestro camino. Nuestro, camino no fue solamente caminar, porque en el caminar fuimos encontrando muchos escollos, algunos más grandes y penosos que otros; pero a través del amor, estos escollos fueron recuerdos. Los recuerdos quedaron gravados en nuestro corazón y en nuestras mentes, sólo a nosotros nos pertenecen. Cada uno es dueño de lo que ha vivido, quizás la vida no fue fácil, como no es fácil enfrentar a la realidad del ocaso. En el ocaso se va perdiendo la luz, esa luz que de a poco se va apagando, aunque a veces es un poco reacia a desaparecer; pero la oscuridad siempre predomina buscando la eternidad. También la claridad busca imponerse a la oscuridad, llegando con ella un nuevo nacimiento. Todos los días nacemos de nuevo; pero los días no son todos iguales.