al margen de la crónica

De pliegos y privatizadores

La semana termina con mucha tela que cortar en la Legislatura. La forma como se aprobaron los candidatos a directores del Ente Regulador de Servicios Sanitarios (Enress) fue cuanto menos desprolija, y -cuanto más- escandalosa.

Es que en la Asamblea -que componen los diputados y senadores provinciales- hubo polémicas entre el oficialismo y la oposición, y dudas de todo tipo y pelaje. Unos y otros se acusaron de haber actuado fuera del reglamento, del merco legal vigente, de la Constitución, y de las más elementales normas éticas.

Una parte de la oposición provincial (reutemannistas y obeidistas) dejaron el recinto acusando a radicales, socialistas y demoprogresistas de usar un dictamen de comisión trucho. Los oficialistas, en cambio, dijeron que era trucha el acta de la comisión. En cualquier caso, pierden las instituciones.

Otro dato saliente es la fragmentación del PJ que permite al Frente Progresista imponerse, gracias a que los seguidores de Agustín Rossi facilitaron quorum y gobernabilidad, lo que para los peronistas disidentes es prueba de un supuesto “pacto Binner-Kirchner”.

Más allá de las chicanas, hay un tercer dato nada anecdótico: progresistas y diputados K hicieron naufragar (gracias a que se fueron del recinto obeidistas y reutemannistas) el pliego de Carlos Bermúdez, al que sencillamente no lo votó nadie.

El ex defensor del Pueblo fue, durante el primer gobierno de Carlos Reutemann, presidente de la Cámara de Diputados y en ese ámbito su rol fue clave para privatizar la DIPOS siguiendo el modelo de los “90. El otro privatizador derrotado el jueves pasado también fue diputado provincial: Oscar “Rabanito” Barrionuevo, siempre titular del Sindicato de Obras Sanitarias de Rosario (que propuso a Bermúdez porque la ley le confiere a los gremios esa potestad) y que también apoyó desde el gremio, con fervor, la concesión por 30 años -y sin canon- de las cloacas y el agua potable.