AL MARGEN DE LA CRÓNICA

Paremos la pelota en la Liga

El Litoral difunde, respalda y acompaña los campeonatos de la Liga Santafesina de Fútbol desde sus inicios mismos. Ni qué hablar del momento cuando, una de sus plumas como Juan Carlos Romano, se transformó en el referente desde su micro en la vieja LT 9 y su cobertura inédita en estas páginas.

Hoy, la Liga evolucionó: las radios transmiten sus partidos, se televisan encuentros en vivo, los canales cubren con compactos en sus programas deportivos y El Litoral sigue estando. Como antes, como hoy y como siempre.

El fin de semana, en los partidos Sportivo Guadalupe-Colón de San Justo y Central San Javier-Pucará en la cancha de Banco Provincial, la violencia le ganó por goleada al fútbol. Agresión de los violentos a los árbitros, a los jueces de línea, a jugadores y a simpatizantes. Hubo que apelar a ambulancias, hubo heridas cortantes y hasta denuncias de la existencia de armas de fuego. Incluso se habla de “algo armado”, con gente que no tiene nada que ver con el fútbol liguista.

Hoy los dirigentes están obligados a aplicar el máximo de sanción que prevé el reglamento y no tener contemplaciones. Se debe marcar el rumbo desde la disciplina. Porque si hay que jugar cada partido de Liga con 30 efectivos policiales, los clubes se funden.

Salir campeón o irse al descenso no puede ser un drama para clubes que se sostienen con dirigentes que ponen tiempo y plata de su bolsillo, además de apelar al recurso más viejo para generar fondos: venden pollos, empanadas, locros, hacen rifas. No sobra nada, todo lo contrario... falta de todo.

Un jugador que agrede a una autoridad, no debe jugar más. Un club que sistemáticamente genera violencia, debe ser desafiliado. Hay que aplicar la sanción máxima y si no es suficiente hay que modificar el reglamento. Por el bien de la Liga Santafesina, la histórica entidad madre del fútbol local.