Apuntes de política provincial
Idea en retroceso
Apuntes de política provincial
Idea en retroceso
Por Teresa Pandolfo
¿Sigue en la mente de Carlos Reutemann ser candidato a presidente de la Nación? Luego de las elecciones de junio y de su desencanto con la senadora Roxana Latorre, el ex gobernador privilegió el silencio.
Apenas algunas esporádicas apariciones públicas antes de un descanso en Europa, y después la participación de reuniones para conformar en el Senado de la Nación un Interbloque como expresión no kirchnerista. En orden a este objetivo compartió espacio en los medios con otros dirigentes del justicialismo disidente y políticamente buscó tener el perfil más bajo posible, aun con encuestas que le daban muy alto en la consideración pública.
El jueves último, la Mesa de Enlace de Entidades Agropecuarias convocó en El Rosedal a un acto por la asunción de los legisladores elegidos en junio que conformarán el nuevo Congreso. Reutemann no fue.
El acto fue masivo, otros dirigentes de la oposición participaron. El senador santafesino envió una nota renovando el apoyo al campo tal como lo ha venido haciendo hasta ahora. Y nada más.
Políticamente era una buena ocasión para mostrarse. Conoce a los dirigentes convocantes, son sus temas y no han cambiado sus ideas de salvar laboralmente al país con el aumento exponencial de la producción. Pero no concurrió al acto.
Esa actitud fue la que condujo a la interrogación inicial de “Apuntes... ”. Mientras sus allegados mantienen la llama de la esperanza prendida, esta periodista observa que en lugar de avanzar en su propósito, Reutemann hace todo lo posible por retroceder. Es más que una impresión: más que lo habitual, el senador no participa en foros u otras iniciativas que facilitarían a la ciudadanía ir conociendo su pensamiento, y a él, la conformación de equipos, circunstancia inevitable.
Sin cabida en el escenario
¿Es definitiva esta opinión? Nada lo es en nuestro país, pero con gran grado de certeza se puede decir que en este gran teatro del absurdo en que se ha convertido la Argentina, la visión y los procederes de Reutemann no tienen cabida.
Por su formación, resulta impensable que pueda sostener como política que un subsidio por hijo resolverá los enormes problemas de exclusión que exhibe el país. Idem, respecto a la importancia del interior, actualmente mendicante, como motor de la Nación, o la significación del trabajo, de la innovación industrial o de la labor científica como condición indispensable de la dignidad humana.
El acto de El Rosedal fue una manifestación masiva de apoyo a lo obvio: que la producción agrodependiente es la columna vertebral de la economía de este país. Pero lo que es obvio, lo que integró nuestras raíces, lo que posicionó a la Argentina como una de las naciones de más crecimiento del mundo a principios del siglo pasado, ¿debe ser exhibido para que el gobierno nacional lo tenga en cuenta y no lo ahogue con intervenciones discrecionales? Sin duda que no. Cosas así ocurren en la Argentina de estos días. Ningún otro país desaprovecha las ventajas comparativas con las que cuenta para aumentar su economía y calidad de vida de sus habitantes.
Otro punto que seguramente el senador considera es que no cuenta con una estructura propia con la que pueda encauzar un proyecto diferencial y mayor en ese escenario clientelar nacido, en una vertiente, de los grupos piqueteros y, en otra, del sindicalismo cada vez más asociado con los negocios del Estado.
Y se pueden marcar otras circunstancias que podrían haber ensanchado el camino del “no” de Reutemann, sin dejar de considerar situaciones de índole personal o reconocimiento de las propias capacidades y límites.
Derivaciones
Si en el futuro Reutemann concretara lo que hasta ahora parece, un alejamiento de la idea de pelear la presidencia de la Nación, el Partido Justicialista en el territorio santafesino estará obligado a armar un esquema de poder sin el envión de una candidatura de tal carácter, e independiente de un resultado nacional.
El PJ pasa por un momento crítico desde el punto de vista partidario. Las últimas elecciones municipales fueron una prueba de fuego con resultado dividido. Las nuevas expresiones dirigenciales no han alcanzado todavía a conformar un proyecto colectivo que pueda imponerse; y frente a la juventud votante, los liderazgos veteranos encuentran dificultades culturales más que generacionales.
En Diputados, los bloques peronistas son el fiel reflejo de la fragmentación existente, y en el Senado resulta indisimulable que cada legislador responde a su propio interés o al de su departamento. Como cuerpo legislativo le resulta complejo llegar a la unidad.
La tercera semana de diciembre renovará la actividad política en la provincia. Por el lado del peronismo, el Frente para la Victoria con la organización de Agustín Rossi, realizará mañana en Rosario un acto al que asistirá Néstor Kirchner.
En la vereda de enfrente, asumirá el doctor Hugo Marcucci como presidente del comité provincial de la UCR, concluido el proceso de normalización partidaria.
La UCR forma parte del Frente Progresista. Dentro de él, las cosas no están bien entre radicales y socialistas, aunque la coalición no peligra.
De todas formas, una extrapolación del modelo a candidaturas de la Nación por ahora parece un paso demasiado grande. Ésta y anteriores experiencias a nivel nacional demuestran que el número hace que se pueda llegar al poder, pero que otra cosa es ejercer ese poder con espacio y solvencia y hacer un buen gobierno.

El 26 de noviembre, Reutemann juró nuevamente como senador nacional. ¿Perdió interés en la Casa Rosada?
Foto: DyN