VUELO RÍO DE JANEIRO-PARÍS
Más dudas sobre el Airbus caído en el Atlántico
EFE
El Organismo de Investigación y Análisis francés (BEA), encargado de la pesquisas sobre el avión siniestrado entre Río de Janeiro y París con 228 personas a bordo el pasado 1º de junio, recomendó hoy cambiar los “criterios de certificación” de los sensores de velocidad Pitot de los aviones.
Las causas del accidente, no obstante, siguen sin aclararse, señaló el BEA en el segundo informe sobre el siniestro del avión Airbus A330 de la aerolínea Air France, que se precipitó al Atlántico.
“Los test destinados a la validación de las sondas Pitot no parecen adaptados a los vuelos a gran altitud”, señala el informe presentado hoy en París.
Se trata de la primera vez que los expertos a cargo de la investigación ponen en duda la fiabilidad de las sondas Pitot, fabricadas por la compañía francesa Thales.
Airbus, por su parte, ya había recomendado cambiarlas a todas las compañías que operan con aparatos de la familia A330/A340 tras el accidente entre Río y París, aunque la recomendación no era de carácter obligatorio.
“El BEA recomienda a la Agencia Europea de Seguridad Aérea (Aesa) que desarrolle estudios para determinar con suficiente precisión la composición de las masas nubosas a gran altitud y, junto con las otras autoridades de reglamentación, evaluar los criterios de certificación a partir de los criterios obtenidos”, concluyen los expertos.
Un mes después del accidente, el constructor aeronáutico Airbus había recomendado por “precaución” que las sondas de Thales se sustituyeran por sensores de velocidad fabricados por la compañía Goodrich.




