Según el Centro Comercial la aceptación es regular o baja
Emergencia nocturna: los jóvenes opinaron
El observatorio del Centro Comercial de la ciudad consultó a jóvenes sobre las medidas que debieron tomar en los boliches por la emergencia nocturna declarada en octubre. El principal rechazo lo muestra la franja que comprende a los menores de 17 años por la falta de alternativas para salir.
De la Redacción de El Litoral / Centro Comercial
El Centro Comercial dio a conocer hoy un estudio realizado para conocer el impacto de declarar en emergencia a la noche en la ciudad a fines de octubre.
En total encuestaron a 400 jóvenes; de ese universo, el 62 % fueron menores de 17 años -edad límite permitida para ingresar a los boliches- y el 38 % restante mayores.
Uno de los primeros datos que se destaca en el informe, es el alto nivel de conocimiento de las implicancias de la norma sancionada. El 94 % de los encuestados respondió conocer la ordenanza, con una leve diferencia a favor de los mayores de 17 años, “por obvias razones de información e interés”.
Las opiniones sobre los límites que genera la emergencia se reparten en un 37 % de aprobación directa y un 45 % que los califican como “regulares”.
El segmento que menos aprueba la medida es el de menores de 17 años, ya que son los que no pueden ingresar a las confiterías bailables: el 53 % de los encuestados menores cree que es regular y el 21 % que es mala.
A su vez, el observatorio del Centro Comercial, consideró indispensable conocer los porcentajes de encuestados que concurrían a las confiterías bailables con anterioridad a la medida. Las respuestas fueron separadas por edad y se observó que “es muy alta la proporción de menores -de entre 15 y 17 años- que concurrían a las confiterías bailables: 75 %; y todavía mayor la proporción de jóvenes mayores de 17 años: 87 %.
Una de las primeras observaciones que brinda el estudio apunta a destacar que las restricciones versan sobre “una actividad realizada por una gran cantidad de adolescentes y que no se ofrecen alternativas a las actividades prohibidas”.
Esos datos generaron la consulta sobre lo que hacen los jóvenes en vez de ir a un boliche: “reunirse en casas de amigos y salir sin rumbo fueron las respuestas más frecuentes, lo que despierta la duda de si el remedio no es peor que la enfermedad”.
Medidas concretas
Respecto del límite para ingresar a los boliches hasta las dos de la mañana, “aún no se formó una opinión”; el 41 % respondió que es una decisión “regular”.
“Si intentamos inferir una tendencia debemos decir que alrededor del 75 % de los encuestados opina que la medida es regular o mala, lo que denota una postura en contra de la restricción horaria. Los mayores de 17 años se inclinan por dos puntos porcentuales más por la respuesta “mala”.
Sobre la imposibilidad de entrar los menores de 17 a las confiterías, el 38 % de los consultados opinó que es malo. En particular, del total de menores de 17 años consultados, se encontró que el 56 % cree que es malo prohibir el ingreso y el 33 % lo considera regular.
Otra de las limitaciones que comprende la norma es no vender bebidas alcohólicas después de las 5 de la mañana. De la totalidad de las consultas, sumadas las respuestas regulares y malas, se obtuvo un 78 % en contra y el 22 % a favor. Esta tendencia se acentúa cuando los encuestados son los menores de 17 años.
Por último, sobre la obligación de finalizar la actividad a las 6 de la mañana “más de la mitad opinó que la medida es regular y no se observaron tendencias hacia lo bueno o malo de esta medida”. Los mayores de 17 ven mejor el horario de cierre permitido.





