/// análisis

¿Y el público?

J. R. Moncada

Siempre es difícil manejar un reglamento en las cuadreras, así ha sido por años, pero las de la actualidad se han perfeccionado en muchas cosas y a otras, las han dejado de lado, como es el respeto al público.

“Yo no sabía de esto, si el caballo ganó muy bien y sin molestar”, rezongaba un espectador con un puñado de boletos rotos. Hay una verdad grande en lo que apuntaba el señor “quejoso” que se identificó como Alejandro G., el acuerdo entre los propietarios se hizo ante la Comisión de Carreras y la misma actuó en forma correcta al hacerlo cumplir; también se informó por los altavoces la medida. De todas maneras, el mismo no tendría que haber existido nunca, porque la actividad es muy grande y moviliza mucho público, como para que los propietarios decidan las condiciones de carreras, porque de esta manera se sigue cerrando el círculo y las cuadreras, en definitiva, terminan siendo sólo para los dueños de caballos y algunos allegados; en tanto el aficionado común... bien gracias.