Prudencia en las rutas
El gobierno provincial puso en marcha un plan de prevención de accidentes de tránsito para las fiestas de fin de año y para las vacaciones, del que van a participar organismos públicos, empresas y entidades de la sociedad civil. Para ello habrá 68 puntos de control diarios en una veintena de rutas nacionales y provinciales que involucran a 43 municipios y comunas.
También habrá participación de Gendarmería Nacional en acciones de prevención y corrección de conductas y -como hecho novedoso- se sumará a estaciones de servicio, talleres de revisión técnica vehicular y cabinas de peaje en la distribución de material destinado a tomar conciencia sobre la importancia de contar con el vehículo en condiciones antes de emprender un viaje.
No es para menos: velocidad excesiva, rutas saturadas o en mal estado, vehículos que no están en condiciones óptimas de circular, maniobras peligrosas, consumo excesivo de alcohol, incumplimiento deliberado de las reglas elementales de prevención (como es el uso del cinturón), conforman un riesgoso cóctel que deriva, en cada fecha significativa, en cada fin de semana largo y -más aún- en cada período de vacaciones, en un trágico saldo de muertes evitables que engrosan estadísticas pero, sobre todo, enlutan a familias enteras.
Desde organismos oficiales y no gubernamentales se insiste en la prevención como principal herramienta para torcer una realidad que parece imposible de modificar, pero que requiere -al menos para comenzar a superarla- de una acción conjunta, coordinada y consciente entre todos sus protagonistas. En este sentido, es indudable que toda acción oficial no alcanza si no existe un compromiso particular y que la responsabilidad privada requiere de un marco normativo para sostenerse.
Desde hace largo tiempo, las entidades que trabajan en prevención y concientización en el tránsito, insisten en destacar algunas consignas elementales pero ineludibles: descansar antes de iniciar la travesía y detenerse cada vez que se presenten síntomas de fatiga; verificar el estado del vehículo; colocarse el casco si se viaja en moto; respetar las velocidades máximas; no consumir alcohol si se va a conducir o, si se ingiere, dejar el volante en manos de otra persona; instar a que todos los ocupantes del vehículo lleven colocados el cinturón de seguridad, y no permitir que los niños viajen en los asientos delanteros.
Son sólo algunas de las recomendaciones, simples de cumplir, que a la hora de planificar un viaje resultan tan útiles como organizar un itinerario y conocer por qué rutas se elegirá transitar. Como se ve, no todo se reduce a un control oficial, a sanciones y multas. Mucho de lo que ocurre en las rutas pasa también por la responsabilidad de cada uno. Para ser claros, si los automovilistas se limitan a respetar los topes de velocidad solamente en los lugares donde saben que hay controles, y utilizan los cinturones de seguridad cuando hay un inspector a la vista, no hay acción oficial que alcance.




