El fallo de Oyarbide está cerca de quedar firme
No apelaron el sobreseimiento a los Kirchner
De la redacción de El Litoral
El abogado que denunció al matrimonio Kirchner por presunto “enriquecimiento ilícito” en el último año apeló la decisión del juez federal Norberto Oyarbide de dictar el sobreseimiento de la actual presidenta y su antecesor, para tratar de evitar que la causa se archive, dado que el fiscal decidió no impugnar el pronunciamiento judicial.
En su calidad de “pretenso querellante”, el letrado Enrique Piragini entendió que el sobreseimiento a favor del matrimonio presidencial, dictado el 18 de diciembre pasado, es una “prematura decisión judicial, al no haberse agotado la pesquisa ni realizado toda una serie de medidas conducentes a la comprobación de los hechos investigados”.
Mediante un escrito de 15 páginas, Piragini entendió que “resulta llamativo que el magistrado se haya conformado con un informe presentado por dos peritos de la Corte Suprema de Justicia, pertenecientes a un cuerpo sobre el que pesan graves sospechas, vislumbrándose que el decano de los expertos sería separado de su cargo en la próxima reunión de ministros del más alto tribunal de la Nación”.
“El juez nunca convocó a los inquilinos que aparecen pagando sumas de alquileres desproporcionadas, ni estableció la veracidad de la documentación respaldatoria de los asientos contables, en especial relacionados con los siderales intereses que se dicen haber percibido por colocaciones en pesos y dólares, totalmente inusuales en los mercados nacional e internacional”, añade el escrito.
Garantía
Hasta ahora, Piragini no fue admitido como “querellante” en el expediente -aunque la denegatoria de Oyarbide fue apelada y está a estudio de la Cámara Federal-, por lo cual no podría, técnicamente, apelar el sobreseimiento. No obstante, invocó la “garantía de la doble instancia” judicial para que el recurso, que apunta a profundizar la investigación, sea aceptado y la Cámara Federal resuelva, en definitiva, si los Kirchner fueron correctamente sobreseídos. “Las decisiones de los jueces no son infalibles, por lo que se impone acceder a una instancia superior de revisión, tal como lo prevén normas de forma y de fondo”, alegó Piragini.
El denunciante criticó la investigación a cargo de Oyarbide: “Mi denuncia es por enriquecimiento ilícito, no por falsedad de declaraciones juradas. Entonces, hay que indagar de dónde sacaron esos fondos. El juez no indagó, sólo se contentó con el informe de los peritos de la Corte, que están muy sospechados y cuestionados por irregularidades”.
En tanto, el fallo que sobreseyó a los Kirchner estaba hoy muy cerca de quedar firme ya que, al vencerse el plazo para apelar, el fiscal Eduardo Taiano omitió hacerlo. Taiano no se opuso al cierre de ninguna de las dos causas anteriores que enfrentaron los Kirchner por enriquecimiento ilícito. La primera abarcó el período 1995-2004 y fue cerrada en 2005 por el juez Julián Ercolini. La segunda analizó la variación patrimonial entre 2005 y 2007, y fue archivada en 2008 por el juez Rodolfo Canicoba Corral.
En esta última investigación, Taiano incluso pidió que se desestimara la denuncia por inexistencia de delito.
Sin embargo, en esa oportunidad, la Fiscalía de Investigaciones Administrativais, en ese entonces a cargo de Manuel Garrido, apeló, y aunque la Cámara no revocó lo resuelto, dijo que el archivo no era definitivo y que si aparecían nuevas pruebas, el expediente podría reabrirse.
Si en este caso, la FIA tampoco apela el fallo, la sentencia de Oyarbide quedará firme y, de esta manera, la Cámara no revisará lo dictado por el magistrado.




