Cuando ellas juegan los deportes “de ellos”
Cuando ellas juegan los deportes “de ellos”
Avanzada femenina
Ellos juegan al fútbol, ellas, a pelota al cesto. Ellos al rugby, ellas al hockey. Ellos boxean, ellas... también: ¡al fútbol, al rugby, al box y a otros deportes de contacto físico! Porque muchas chicas en los últimos tiempos se respondieron a la pregunta ¿por qué no? con un “porque sí”. Y decidieron comenzar a practicar deportes que hasta entonces eran considerados exclusivos de los varones.


Daniela, Gisela y Mariana (der.) son tres ejemplos de mujeres que buscan derribar las barreras y demostrar que ningún deporte es cuestión de género sino de ganas, pasión y voluntad.
Se maquillan, se visten como “princesas” y tienen hábitos delicados. Pero también les gusta el deporte de contacto, de fricción, y la adrenalina. Son... modernas, si es que de adjetivarlas se trata. Esta generación de chicas que practican deportes a los que antes sólo jugaban sus amigos dejaron de estar en la tribuna para ser las protagonistas. Hay jugadoras de rugby, como Gisela, que comenzó a practicar ese deporte cuando tenía 13 años, boxeadoras como Daniela, de 30 años, y corredoras de motocross -entre otras disciplinas-, como el caso de Mariana, de 22 años.
La ovalada se pone los tacos

Gisela Acuña viste con orgullo su camiseta del Charoga y también representó a la Argentina en la Selección Nacional. foto: archivo
Gisela Acuña se inició en el rugby cuando tenía 13 años. La invitó una amiga y hoy es la única de ese grupo inicial que sigue relacionada con el deporte.
En ese entonces corría el año 1996 y, según Gisela, Santa Fe se ponía al frente en el país para crear su primer equipo de rugby femenino. La ovalada hasta entonces tenía a las mujeres como público asistente y hoy son protagonistas del juego. “Empecé en Charoga y éramos todas nuevas en esto. Siempre tuvimos entrenadores varones. Cuando comenzamos éramos entre 20 y 25 pero de a poco fueron dejando”, cuenta Gisela, y recuerda la primera competencia que tuvieron: “Fue en el Chaco, salimos segundas en un Seven”.
Gisela no sospechaba que su vida iba a estar relacionada a la ovalada desde entonces y para el resto de su vida. Hoy asegura que quiere seguir para adelante “jugando, siendo árbitro y también con la posibilidad de entrenar, si se da”. Asegura que el ser mujer nunca le jugó en contra, su experiencia como la primera mujer árbitro es todo un ejemplo. “Me respetan mucho más, no sólo por ser mujer, sino por lo que significa la figura del árbitro en el rugby”.
Súbete a mi moto

Mariana Baraldi montó por primera vez una moto cuando tenía 5 años y desde entonces el deporte se tranformó en su pasión. foto: gentileza entrevistada
Mariana Baraldi (22) es una apasionada por el motocross. Corre carreras desde hace 13 años. “Las motos son parte de mi vida, es muy difícil de explicar, yo me muero si tengo que ver una carrera desde afuera. No me gusta que digan que hacer motocross es un deporte masculino; para mí no existe un deporte que sea exclusivamente para hombres, cualquier deporte lo pueden hacer tanto los hombres como las mujeres; que alguno sea más apto para un deporte que para el otro no significa que sea exclusivo”.
—¿Desde qué edad comenzaste a correr?
—Empecé a manejar una moto a los 5 años, mis padres me llevaban a las carreras de motocross, ya estaba metida en el ambiente desde muy chiquita. A los 9 años comencé a correr en una que hicieron para mí entre mi papá y un amigo; después a los 12 corrí con una KX 80 y hará unos años que me subí a una K25, que es con la que corro actualmente.
—¿El mundo de las motos se adapta fácilmente a las mujeres?
—Yo siento que el mundo de las motos es más familiar, por ejemplo el del automovilismo es más complicado, más masculino. Yo tengo la ventaja de haber empezado a correr desde chiquita, entonces ya soy una más, todos me conocen.
—¿Qué significa para vos hacer motocross?
—Como mujer, me cuesta un montón correr entre los hombres pero se puede hacer, si a uno realmente lo apasiona, se puede.
Guantes para no besar la lona

El boxeo es para Daniela Velázquez un modo de recreación y lo aprovecha tambien para mantenerse en forma.
foto: luis cetraro
Daniela Guadalupe Velázquez es una de las tantas jóvenes de la ciudad que optaron por iniciarse en un deporte especial. Pero si estás pensando que eligió una actividad que socialmente está más relacionada con la mujer, entre algunos ejemplos, voley, hockey, natación, olvídalo. La realidad es otra, Daniela eligió el boxeo.
—¿A qué edad empezaste y por qué el box?
—Por mi tío Jacinto (Horacio Jacinto Fernández, ex campeón argentino y sudamericano en categoría mediano). Él enseñaba en un club, y empecé a acompañarlo. Me entrenó y me gustó mucho y ahí arranque a boxear. Pero aparte soy cinturón negro de Kung Fu, siempre me gustó pelear. Arranqué a pelear a los 22 años. Hice 4 peleas, gané 1, empate 2 y perdí 1. Eso hasta que tuve a mi hija. Y ahora estoy retomando de nuevo.
—¿Qué es lo mejor que tiene el boxeo?
—El entrenamiento que es bastante aeróbico. Además está muy bueno hacer guantes, que es pelear en el ring, pero con más protección y sirve para aprender a moverte, caminar y ubicarte en el ring.
—¿Qué aspiraciones tenés con este deporte?
—Es difícil llegar arriba en el boxeo, como en otros deportes y si a eso le sumás que tengo una hija, el doble. Pero me encantaría pelear por un título, argentino, o internacional. Además hay que dedicarle mucho tiempo, salir a correr a la mañana, ir al gimnasio a la tarde y hay que trabajar, y es difícil.
Así están las chicas, dispuestas a derribar cualquier estereotipo y demostrar que al igual que otras que se han hecho conocidas por jugar al fútbol, básquet, tenis, por practicar deportes de altura, ellas también buscan abrirse un camino en el mundo “de los hombres”.
Todas coinciden en que no existen deportes exclusivos para los hombres y aunque reconocen que no compiten de igual a igual con ellos aseguran que la pasión que los mueve es la misma.
DICEN LOS QUE SABEN
El deporte y la mujer

Marina Palma Parodi
Lic. en Nutrición
Cuando una mujer realiza deportes como motocross, boxeo, rugby, hockey, fútbol, etc., el cuerpo se modifica con el tiempo; el biotipo de la persona que realiza estos deportes cambia porque se produce modificaciones en la masa muscular, adiposa y ósea, creadas a veces por la misma disciplina deportiva.
Alimentación y entrenamiento físico
La alimentación y el entrenamiento físico cumplen una función muy importante en las deportistas. Con respecto a la alimentación, se debe realizar un control sobre el ingreso de nutrientes en cuanto a la cantidad y calidad. Esto varía con cada persona y también se debe determinar el objetivo antropométrico -bajar de peso o incrementarlo o mejorar la relación masa adiposa / masa muscular o incrementar la masa muscular-.
La mujer puede realizar cualquier deporte porque incluso existen reglamentos diferenciados por sexo, pero se evaluará qué cantidad de estímulos semanales le corresponden al entrenamiento de fuerza, físico-técnica, flexibilidad, etc., si algo de esto no está acorde producirá un desarrollo de determinadas partes del cuerpo de la mujer, creando un desequilibrio o un efecto no deseado.
Lo ideal es que la deportista practique cualquier disciplina sin riesgo y disfrutando de la misma, por lo cual se recomienda realizar una consulta a un profesional idóneo en el tema, el cual la evaluará en distintos aspectos.