Barrio Guadalupe en jaque

Violento asalto en casa de familia

Ocurrió en una finca de calle Belgrano al 7400. La acción estuvo a cargo de dos encapuchados. Se llevaron dinero y objetos de valor.

1_dc.jpg

La dueña de casa debió ser trasladada hasta un centro médico debido a que sufrió una descompensación tras el robo.

Foto: Danilo Chiapello

 

Redacción de El Litoral

[email protected]

Una casa de familia de barrio Guadalupe Oeste fue blanco de un violento robo.

El hecho ocurrió a primera hora de la mañana de ayer y tuvo lugar en la finca de Belgrano 7444 donde reside Alicia Fabro, junto a su familia.

Eran poco más de las 7 cuando la nombrada, que se encontraba durmiendo, vio interrumpido su descanso. La potente luz de una linterna le apuntaba a la cara.

Detrás del artefacto lumínico alcanzó a ver la silueta de dos hombres, los que ocultaban sus rostros con capuchas.

Uno de los malvivientes estaba armado con un revólver y cubría sus manos con guantes de látex, del tipo de los que utilizan los que trabajan en cuestiones de salud. El otro compinche también cubría sus manos con guantes para ciclistas.

Tanto la mujer, como su hijo de 12 años, fueron sacados de sus camas y llevados hasta otra dependencia de la casa.

En esta parte comenzaron los reclamos por el dinero. “¡Queremos la plata!”, “¡Sabemos que tu hijo tiene plata... así que decínos dónde está el dinero!”, gritaban a viva voz.

Mientras uno de los ladrones seguía con los insultos y las amenazas, el otro se dedicó a requisar cada uno de los ambientes de la casa.

“No quedó un solo lugar por revolver. Tiraron todos los cajones al suelo, toda la ropa, hasta los cubiertos de la cocina”, relató hoy Alicia en diálogo con este diario.

Finalmente se hicieron de unos 600 pesos, además de varios teléfonos celulares, electrodomésticos y algunos elementos de computación, entre otras cosas. El botín lo cargaron en una mochila que es propiedad de otro hijo de la mencionada.

Concretado el golpe se dieron a la fuga no sin antes reiterar las amenazas de muerte hacia sus víctimas.

Poco después la policía tomó conocimiento de lo ocurrido. Así llegaron al lugar varios móviles del Comando Radioeléctrico y de la Seccional 8va. que interviene por jurisdicción.

Debido al mal momento vivido, la mujer recibió una primera asistencia de parte del personal de Cobem que envió un móvil. Poco después la dueña de casa volvió a sentirse mal, por lo que una ambulancia particular la trasladó hasta un sanatorio privado.


Seguidilla

Distintos puntos de Guadalupe vienen siendo blanco de la delincuencia, lo que causa lógica preocupación a vecinos y comerciantes. Si bien el malestar de la gente explotó con el crimen de Toniutti, mucho antes se sabía de robos en casas de familia, comercios y arrebatos callejeros. Para colmo detrás de aquel resonante hecho (Toniutti) siguió el asalto a la pilchería Taurus (donde su dueña resultó con heridas cortantes) y el robo a la vivienda de calle Belgrano al 7400.