Nicolás Correa, el hombre que apagó el incendio con su gol agónico el domingo...

“Entiendo a la gente mientras no falten el respeto”

Toma mate y usa el mate (por la cabeza), este uruguayo que se ha ganado definitivamente el afecto de los tatengues.

“Entiendo a la gente mientras no falten el respeto”

El “Coto” Correa, como buen uruguayo, lleva el mate a todos lados. En Cable y Diario, aguarda su entrada a “Café con Fútbol” mientras observa la tapa de El Litoral, alusiva a su gol que le dio el empate a Unión ante Belgrano en la avenida.

Foto: Flavio Raina

 

Enrique Cruz (h)

Es el abanderado de Unión, el jugador-emblema de este equipo y, quizás, el refuerzo que más resultado le ha dado al Turco Alí. Fue un verdadero acierto su llegada, ya se dijo. Vino “tapado”, por una recomendación que el Gringo Giusti le hizo a su amigo Pumpido y que Alí aprobó luego de ver algunos videos. Es el uruguayo típico. Como alguna vez pasó con el Negro Sauco, cuando una corazonada de Malvicino y la gente que lo acompañaba —entre ellos Natalio Fegjelson— hizo que viajaran a Montevideo y lo trajeran para siempre, porque el Negro echó raíces y se quedó a vivir en nuestra tierra.

En “Café con Fútbol”, el “Coto” Correa habló de todo. Del presente, del futuro, de las pintadas contra algunos jugadores en la semana que pasó, de su gol y de la alegría que siente por vivir en Santa Fe.

—Y te fuiste a jugar de 9, nomás...

—Sí, pero ¡te fijaste el reto que me dio Alí!... Ja ja, tenía razón. Era una jugada de peligro para el arco de Limia y yo andaba allá arriba, al lado de Lucas Pratto. Volví en esa jugada, pero retorné al área de enfrente enseguida y tuve la suerte de meterla.

—¿Te acordás de ese momento?

—Fue raro, porque el defensor que salta conmigo lo hace mejor, más alto. Pero lo anticipé y le gané. Cuando cabeceé la pelota sabía que iba adentro.

—¿El sexto gol en Unión?

—El quinto... Es que muchos me dan aquél contra Quilmes, en cancha de ellos en la primera rueda. Y yo no toqué la pelota en esa jugada. Pareció mío, pero no lo fue.

—¿Qué pasa con el equipo?

—Nada... Tuvimos un bajón y estamos tratando de revertirlo. El otro día hicimos un buen primer tiempo, dominamos e íbamos ganando bien. Ellos acertaron en dos jugadas y dieron vuelta el resultado, pero pudimos empatarlo al final. Obviamente, hay cosas que tenemos que corregir todos. Pero el torneo es parejo y nosotros estamos convencidos de que vamos a pelear el ascenso.

—¿Te ves jugando en Primera en la próxima temporada en el fútbol argentino?

—Me veo jugando en la primera de la Argentina y con la camiseta de Unión.

—¿Qué te dice la gente en la calle?

—Son todas voces de aliento... Sé que con algunos muchachos eso no sucede. A mí, la gente me para por la calle, me da ánimo y me dice que siga metiendo y poniendo “huevo”, algo que para mí es natural, porque es mi forma de jugar.

—¿Qué te dijeron los muchachos afectados por las pintadas de la semana pasada?

—Ellos estaban mal. Yo los entiendo. De todos modos, la gente tiene el derecho de exteriorizar su enojo, siempre que lo haga con respeto. A mí no me asusta que la gente silbe o que haga cosas siempre que no afecten ni falten el respeto... El domingo estaba brava la cosa. Tiraron muchos ladrillos. Sólo fue cuestión de puntería. Un cascotazo de esos le rompía la cabeza a cualquiera y ahí sí la hubiésemos pasado mal.

—¿Te tocó vivir situaciones así?

—Yo jugué en un club de barrio en Montevideo, en un club chico... Alguna vez tuvimos que defendernos a las trompadas. Esto pasa en todos lados.

—¿Cómo está la situación interna, dentro del grupo?

—Muy bien, muy bien... Tenemos un técnico como el Turco, que sabe y es muy buena persona. Y está Pumpido, un campeón del mundo al que se debe respetar. No hay nada raro entre nosotros.

—¿Te llegaron versiones?

—Trato de no escucharlas. Siempre que un equipo pierde algún partido ocurren estas cosas...

—Hablando de perder puntos, ¿se dejó pasar la oportunidad en estos últimos cuatro partidos?

—El tren está pasando y nos tenemos que subir, lo dije en Comodoro Rivadavia y lo repito ahora. Tenemos que subirnos antes de que sea tarde.

—Hablando de la gente de Unión, ¿estás contento en Santa Fe?

—Feliz. Cada día que pasa afirmo que no me equivoqué en absoluto en venir a Unión. Ojalá pueda quedarme mucho tiempo en este club porque no sólo recibo el cariño y afecto de la gente, que para mí es muy importante, sino porque en el club me recibieron muy bien.

—¿De quién fue la idea de poner a Vera de capitán, de los jugadores o del técnico?

—No sé, creo que lo decidió el técnico porque es el indicado para tomar estas decisiones, pero está muy bien elegido. Renzo es un jugador bárbaro y un referente del grupo. Está muy bien que sea el capitán.

—Contra Boca Unidos, ¿vas de “6” o vas de “9”?

—Ja ja... ¡Vos querés que Alí me rete otra vez!... No, de “6”, que es el lugar en donde puedo jugar. Además, tenemos muy buenos delanteros. Ojalá se recupere pronto Guerra para que el Turco tenga más alternativas.

No juega Cárdenas.

Boca Unidos tendrá que hacer al menos un cambio, dado que fue expulsado Juan Pablo Cárdenas, el ex Unión, aunque podrían producirse otras modificaciones, dado el bajo rendimiento del equipo ante Defensa. El que está en condiciones de volver es Franco Amaya, después de cumplir con una fecha de suspensión, en tanto que está en duda la reaparición de Cristian Rami (esguince en el gemelo derecho).

/// EL DATO


“Entiendo a la gente mientras no falten el respeto”

“En Uruguay, más de una vez, me tuve que defender a las trompadas con los hinchas”, dijo Correa.

Foto: Flavio Raina

A las 16.

Anoche se confirmó en AFA que el encuentro del domingo, en Corrientes, entre Boca Unidos y Unión, se jugará a las 16. Es posible que vuelva Guerra a la formación titular, en tanto que se aguardará la recuperación de Matías Donnet. Si los dos están bien, es factible que retornen a la titularidad.

/// EL DATO

“Dejamos todo”

“Tuvimos un par de minutos fatales en los cuales nos hicieron dos goles que nos hicieron perder dos puntos importantísimos para nosotros, pero me parece que lo que hay que rescatar es el despliegue que tuvo todo el equipo, creo que corrimos todos, hicimos un desgaste impresionante, se notó que dejamos todo dentro de la cancha y si hay algo que sobresalió fue la actitud que mostramos”, dijo Diego Calgaro después del encuentro del domingo.

Si bien reconoció que las conquistas del pirata cordobés se registraron, en gran medida por responsabilidad del elenco local, el misionero rescató lo que puso el equipo luego del segundo tanto: “Tuvimos un par de minutos de desconcentración y Belgrano nos marcó los dos goles, pero en todo el partido ellos llegaron dos o tres veces nada más. Lo importante es que después nosotros tuvimos la actitud a pesar de tener la gente en contra, a la que entiendo el porqué de su enojo, por suerte pudimos empatar”.

El gol que le dio la igualdad a Unión, mediante una corajeada (¡cuándo no!) del uruguayo Nicolás Correa, logrado en el último de los escasos cuatro minutos que otorgó de descuento el árbitro Guillermo Rietti, fue el premio a la actitud a la que hacía referencia Calgaro. Pero en lo que respecta a la generación de juego, ya sea en lo colectivo como individual, el elenco rojiblanco quedó en deuda.

El doble “5” tatengue explicó la razón: “No quiero decir que los chicos que jugaron no lo hicieron bien, al contrario, dejaron todo en la cancha y cumplieron una gran actuación, pero también hay que decir que faltaron jugadores importantes, y eso pudo haber influido en la calidad de juego”.