situación que preocupa
Mujeres, más expuestas al humo de tabaco ajeno
Prensa Alianza Libre de Humo de Tabaco Argentina (Aliar)
Las mujeres, en especial las más jóvenes, son más vulnerables a la exposición al humo de tabaco ajeno en lugares públicos y en los hogares. Significativamente, son ellas las que tienen más conciencia del daño que provoca el humo del tabaco ajeno a la salud de las personas.
Estos datos se desprenden del análisis preliminar de la encuesta que la Alianza Libre de Humo de Tabaco Argentina (Aliar) realizó en 25 ciudades en los últimos meses. La encuesta, que relevó información sobre los niveles de exposición a humo de tabaco ajeno según género y edad, demostró que también en este tema, las mujeres están en una situación de desigualdad comparada con los hombres. La exposición al humo de tabaco ajeno en lugares públicos es un 25% mayor para ellas que para los hombres.
La disparidad de condiciones para las mujeres también se verifica en temas de salud y el tabaquismo es muestra de esto. El consumo de tabaco en las mujeres se encuentra en franco aumento a nivel mundial.
Las investigaciones muestran que para 2025 se proyecta que fume el 20% de las mujeres del mundo, dejando lejos al 12% actual. Argentina es uno de los países donde las mujeres fuman más comparado con otros países de la región y -en el caso de las mujeres jóvenes- ya han sobrepasado el consumo masculino, por lo que las consecuencias en mortalidad, discapacidad y enfermedad serán dramáticas en las próximas décadas, de no mediar medidas drásticas de control de tabaco.
Mensajes de las tabacaleras
La publicidad de cigarrillos que agresivamente desarrolla la industria tabacalera está claramente dirigida hacia las adolescentes, con un claro impacto en el aumento del consumo por parte de esta población.
“La industria tabacalera ha reforzado su mensaje hacia las mujeres, imponiendo un discurso sexista y discriminatorio, que aparece maquillado como un mensaje asociado a la delgadez, a la belleza, a la sensualidad, al éxito. Sin embargo, lejos de ser real, cualquiera de estas manipulaciones lleva a la muerte a muchas mujeres”, afirmó Mariela Alderete, experta en tabaco y género, y coordinadora adjunta de Aliar.
Las políticas de control de tabaco son esenciales para reducir y garantizar un derecho esencial de la población, como es el derecho a la salud, y son un mecanismo efectivo para reducir la inequidad. Argentina aún no ha ratificado su firma al único tratado de salud pública que impulsa la Organización Mundial de la Salud desde 2003: el Convenio Marco para el Control de Tabaco (CMCT).
Para Alderete, “el impacto del tabaco en las condiciones de vida de las mujeres, especialmente en las mujeres más pobres, hace que sea necesario establecer una política de salud que entienda que el tabaquismo es una epidemia de salud, pero también un factor que profundiza las desigualdades y la inequidad. Argentina tiene que ratificar el CMCT e impulsar una política pública que garantice los derechos de toda la población”.
El CMCT está dirigido a reducir la mortalidad por tabaco en hombres y mujeres. Allí se reconoce la importancia de realizar programas, políticas e investigaciones de control de tabaco con un abordaje de género. Que Argentina ratifique el CMCT contribuirá, entre otras cosas, a reducir la discriminación contra la mujer en nuestro país y a mejorar la salud de toda la población.




