De la Redacción de El Litoral
El Tribunal que resolvió destituir del cargo al juez de Sentencia, Mauricio Frois, lo hizo por unanimidad. Los seis miembros de la Corte Suprema de Justicia, el diputado Santiago Mascheroni, el senador Ricardo Kauffman y los abogados Mario Crespo (Rafaela) y Elías Salum (Reconquista), estuvieron de acuerdo al momento de avalar la medida. “Las pruebas eran contundentes”, dijo públicamente Salum.
A Frois se le endilgó el hecho de haber permitido la prescripción de más de 300 causas de manera irregular entre 2006 y 2007. En algunos casos, no se daban las condiciones para que prescriban. En otros, la prescripción había sido rechazada por los fiscales intervinientes, pero aun así el magistrado insistía en hacer caer el caso y librar de culpa y cargo a los imputados.
A la hora de realizar la acusación, el procurador general de la Corte, Agustín Bassó, hizo hincapié en que llamativamente, en la mayoría de estas causas que mostraban irregularidades se dio la participación del entonces fiscal Pedro Guevara, incluso cuando no era el fiscal natural de la causa.
Guevara fue luego ascendido a juez. Por estos mismos hechos, se le abrió jury el año pasado, pero en diciembre el Tribunal de Enjuiciamiento resolvió archivar el proceso aduciendo que el magistrado ya había renunciado a su cargo y, por lo tanto, no pertenecía al Poder Judicial.
El final de Frois como juez parece haberse iniciado luego de que el camarista Julio De Olazábal investigara la situación de su juzgado y detectara numerosas irregularidades. Cuando aquel informe salió a la luz, comenzó el derrotero que terminó con la apertura del jury y la posterior destitución.
Para los abogados que defendieron a Frois, todo este proceso se inició por la “manifiesta enemistad” entre el procurador Bassó y Frois. El día de los alegatos, hicieron hincapié en que Frois no tenía dinero como para pagar la defensa técnica y remarcaron que la mayoría de los jueces tiene en su juzgado numerosos casos a fallo, tal como ocurría con Frois.




