Crimen impune

“Quiero tener la tranquilidad

de que alguien investigó”

A un año y cuatro meses del homicidio de Valeria Caggiano, su padre recurrió a los medios para pedir respuestas a la Justicia, que podría enviar el expediente a la Oficina de NN.

Juliano Salierno

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“Es la primera vez que recurro a los medios; no soy un personaje mediático, no me gusta, pero algo tengo que hacer para que no se olviden de Vale”, dijo su papá, José Luis Caggiano, que a los 64 años se presenta ante cámaras y micrófonos en busca de reacciones de los organismos competentes.

Su hija Valeria fue hallada muerta en la siesta del 26 de noviembre de 2008, a quien le infligieron varias puñaladas, en una cochera de calle 1º de Mayo al 1000. Desde entonces sólo hubo sospechosos, pero ningún imputado ni detenido. Un año y cuatro meses después, la familia se enteró de que el expediente está a punto de pasar a la Oficina de Causas NN.

“Aunque se siga investigando, yo lo veo como un retroceso”, afirmó Caggiano, porque “hay nombres dando vueltas y un montón de datos que, o no los investigaron o no aportaron nada hasta el momento”.

Valeria tenía 38 años, trabajaba en Amep y tenía una nena de 10 años, producto de su matrimonio con Mario Daniel Bardina, de 48 años. La pareja se separó hace algunos años, luego de que él fuera condenado a prisión por un delito económico.

Primer sospechoso

A raíz del divorcio y del giro de importantes sumas de dinero que Caggiano y su madre Marta Villalba habían hecho al exterior, Bardina comenzó una batalla legal que al día de hoy se discute en los juzgados santafesinos.

Por esos motivos, Bardina fue el primer sospechoso para el juez de Instrucción Cuarta, Rubén Eduardo Saurín. Sin embargo, la falta de pruebas que lo comprometieran hicieron imposible imputarle el crimen. En cambio, lo dejaron detenido por la tenencia de armas que no estaban en regla, que la policía encontró al allanar una propiedad de barrio Chalet donde tiene un supermercado.

Recuperó la libertad sin mayores consecuencias, pero el año pasado volvió a quedar preso por otro delito, que nada tiene que ver con el caso Caggiano. El 5 de noviembre fue allanada su casa de barrio Candioti, en Balcarce al 1500, desde donde se lo llevaron por el secuestro extorsivo y robo denunciado por el empresario local Marcelo Boscarino. Las últimas noticias indicaban que Bardina sigue privado de su libertad hasta el momento.

“Siento impotencia”

El papá de la víctima reconoció que “las versiones giran en torno de que este crimen, en un 90% tuvo que ver con ese dinero que está dando vueltas”.

“En varias oportunidades le dije al juez (Saurín) que lo llamaran (a Bardina) para que dijera quién se había quedado con la plata”. Pero le dijeron que “no era el método a seguir y que había que dejar que transcurriera el tiempo, que algo podía suceder”, contó el hombre.

Esa y otras respuestas similares con las que se fue encontrando “me tiran la motivación abajo para seguir peleando”, aseguró.

“Siento una impotencia tremenda porque me da la sensación de que hay algo, pero en realidad no hay nada”, dijo Caggiano. El hombre contó además que el año pasado el entonces fiscal Norberto Nisnevich pidió la intervención de Asuntos Internos, porque “aparentemente la policía no actuó como debía en el lugar del hecho”, recordó el entrevistado.

Caggiano reconoce que “lamentablemente hay mucha gente que está en la misma situación que yo, que reclama justicia”, pero “no quiero aflojar”. “Yo sé que no voy a recuperar a mi hija, pero quiero tener esa tranquilidad de que se hizo algo, que alguien investigó y que no me quedé cruzado de brazos”.

El día más triste

“Ese día yo estaba en mi lugar de trabajo (en el club GyE), en el control de entrada. A las tres de la tarde me llamó mi hijo para decirme esto, que incluso yo le preguntaba: “¿Estás seguro que es Valeria?’. Después me habló un policía y yo le decía que no, que debían estar equivocados. Pero no había dudas”.

Así recuerda José Luis Caggiano el momento en que se enteró del asesinato. Ella era la tercera de sus seis hijos, tres de los cuales son de su segundo matrimonio.

“A Valeria la veía en su trabajo, conversábamos, me contaba cosas. De este tema sabía poco y nada, salvo algunas cosas que ella me contaba que estaba haciendo, sobre todo acerca de la nena”.

“Hubo cosas que yo me enteré después. A lo mejor si lo hubiera sabido en el momento justo hubiera actuado de otra forma. Después me enteré de que el esposo la golpeaba, la maltrataba y que llegó a estar internada” por tales motivos.

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“Siento una impotencia tremenda porque me da la sensación de que hay algo pero en realidad no hay nada”, dijo José Luis Caggiano.

Foto: Guillermo Di Salvatore

Asistencia pública.

José Luis Caggiano no es parte en el expediente en el que se investiga la muerte de su hija. “Me llamaron para tomarme declaración porque era el padre”, comentó. Ante la falta de asesoramiento legal recurrió a la Dirección Provincial de Acceso a la Justicia y Asistencia Judicial donde “me están atendiendo muy bien”. Por otra parte, agradeció a los amigos y aquellos que casi sin conocerlo se solidarizaron con la familia.

/// EL DATO