Movimiento de cuentas bancarias en Brasil

Crece el desconcierto en Rafaela

Hace doce días que se desconoce el paradero de Jimena Perassi y Martín Vargas. Filmaciones, informes de aduana y movimientos de cuentas bancarias confunden a los investigadores.

Crece el desconcierto en Rafaela

Los padres de Jimena realizaron una marcha esta semana para reclamar por su aparición con vida.

Foto: Gustavo Conti

 

Agencia Rafaela

A la confirmación del paso por las ciudades de Esperanza y Paraná de la pareja rafaelina desaparecida hace 12 días, surge la pregunta de qué fue lo que los llevó a regresar a su ciudad el sábado 24 de abril y luego volver a irse el domingo 25.

Se conoce que cruzaron a la provincia de Entre Ríos por el Túnel Subfluvial, según una grabación de las videocámaras del peaje, pero no se tiene registro de su regreso por la misma vía, lo que hace bastante inexplicable que hayan estado de vuelta en Rafaela la tarde del sábado, cuando el hombre intentó vender su moto a un comerciante local.

Como si a la causa no le sobraran elementos sorprendentes, se conoció, en las últimas horas, que el consulado argentino en Brasil tiene asentado el ingreso de ambos el pasado domingo 2 de mayo y no el 25 de abril cuando se afirmaba que habían pasado la frontera.

En las próximas horas se podría conocer el destino más reciente de la pareja, con la recepción de la información sobre operaciones realizadas con la tarjeta de débito del hombre.

Paseo prolongado

Jimena Soledad Perassi y Martín Elías Vargas, de 22 y 32 años, mantenían una relación amorosa desde hace aproximadamente un año. Pero en el último tiempo el vínculo se había deteriorado, a tal punto que Perassi no sólo le manifestó a Vargas que deseaba dar por terminada la relación, sino también que iba a volver con su ex marido, el padre de sus dos hijas. Por eso desde un primer momento se barajó que la cuestión tendría ribetes pasionales.

Pero la historia siguió plagada de marchas y contramarchas, que van derrumbando una a una todas las hipótesis que se fueron barajando.

Al parecer, Vargas tenía intenciones de salir de la ciudad y por eso compró, el viernes previo a la misteriosa partida, una mochila y dos bolsas de dormir. También existe la certeza de que le dijo a su padre que se iba a Córdoba el fin de semana; y hasta se lo habría comentado a sus superiores en la Comisaría Nº 2, donde prestaba servicios. Además, llamó al parador que emplea a Jimena para avisar que volvería a trabajar recién el lunes.

Sin respuestas

¿Cuáles eran entonces los verdaderos propósitos de Vargas? Si su intención era recuperar a la joven con una escapada a un lugar donde pudiera replantear la relación con ella (hipótesis que más fuerza tiene en el ámbito policial, pero no en el familiar) y todo hace pensar que era así: ¿qué lo llevó a cambiar de planes?

¿Cómo es posible que si cruzaron a Uruguayana el domingo siguiente al que se fueron de la ciudad, y de esto llegó constancia del puesto de Gendarmería en Paso de los Libres, ahora, desde la fuente diplomática argentina, se afirme que, en realidad, ingresaron este último domingo?

Pero suponiendo que cruzaron la primera vez: ¿a qué volvieron al país, dónde estuvieron? ¿Regresaron, nuevamente, a Rafaela como parece indicar la búsqueda que realizaron policías y familiares en algunas “taperas” de la zona en estos días?

Extracción bancaria

Algo de esto parece tener sentido. El jueves por la mañana una vecina de la zona rural de Bella Italia dijo ante el juez que entiende en la causa que escuchó, noches atrás, en un lugar cercano a su vivienda, que una mujer imploraba “que no la maten” recordándole a quien la amenazaba que “tenía dos hijos”.

De acuerdo a las últimas informaciones, las horas venideras podría arrojar datos precisos o aproximados sobre el paradero de Jimena y Martín a partir de la información que remitirá la entidad bancaria sobre los movimientos de la tarjeta de débito de Vargas.

Hasta el momento se conoció que tuvo acreditado el sueldo el pasado viernes (30 de abril) y las primeras operaciones se produjeron el lunes 3. Si bien se sabe que al menos dos operaciones fueron hechas en Brasil, se desconoce aún las ciudades exactas.