Tres casas atacadas en medio día
A los tiros por San Pantaleón
Tres casas atacadas en medio día
A los tiros por San Pantaleón
Los policías que anoche entraron en San Pantaleón para atrapar a quienes dispararon contra una casa de familia, volvieron hoy porque atacaron otras dos.

María Angélica Aguirre muestra el sitio donde impactó uno de los proyectiles, precisamente en la habitación donde dormía su hija discapacitada.
Foto: Danilo Chiapello
José Luis Pagés
Los vecinos de San Pantaleón se mostraban sorprendidos y alarmados esta mañana por los tiroteos que desde anoche se sucedieron en distintos puntos de la barriada amenazando sus vidas y más grave todavía, la vida de los más pequeños.
Estrada, detrás del Cementerio, es la calle principal del barrio y en todo su largo se respira un aire de tristeza infinita. Desde cualquier ángulo que se observe el paisaje devolverá una postal de la miseria. Allí, por añadidura, se instaló la violencia.
“Ahora, llevamos más de un día a los tiros y por los menos tres casas fueron atacadas”, dijo uno de los vecinos. Una de esas viviendas es la ubicada en la esquina que forman Estrada y Fray Cayetano Rodríguez.
La dueña de casa es María Angélica Aguirre quien es madre de siete hijos, algunos de corta edad y de una hija discapacitada que ayer estaba tras la ventana cuando uno de los muchos proyectiles que cruzaban la calle dio en la pared de su habitación.
“Los peritos que vinieron anoche decían entre ellos que el plomo que sacaron de los ladrillos podía ser de una pistola calibre 9 mm”, dijo María Angélica quien agregó en seguida que, antes y después del incidente que la llenó de espanto, los estampidos -de las armas de fuego- se escucharon insistentemente en distintas partes del barrio”.
Precisamente, cuando escuchábamos el relato de nuestra nuestra entrevistada varios patrulleros llegaron desde Blas Parera por Fray Cayetano Rodríguez y a gran velocidad se dirigieron por Estrada 500 metros al norte donde desembarcaron armados de escopetas. Todo eso en medio de la generalizada expectación de los vecinos.
Los disparos, esta vez -también las cápsulas que quedaron esparcidas en la escena-, eran del temible calibre 9 mm, de uso reglamentario en los organismos de seguridad. Los uniformados se internaron en pasillos y calles transversales a Estrada y orientados por la gente del lugar rodearon algunas viviendas en las supuestamente los buscados habían buscado refugio.
Los procedimientos practicados hoy, a media mañana, fueron llamativos, pero se desconocía, llegada la hora de cierre de la presente edición, si los uniformados habían logrado dar con los tira-tiros, como son conocidos los amigos de arreglar sus asuntos a balazos y en medio de la calle, sin importar quién está detrás de una ventana o que un inocente, ajeno a sus conflictos, pueda aparecer a vuelta de esquina.
Otras dos viviendas fueron atacadas con munición de guerra, esta mañana.
La cobarde práctica de hacer tiro al blanco en las casas de familia sin medir consecuencias ganó espacio en nuestra ciudad y lo que fue moda entre narcos conocidos años atrás, hoy ya es costumbre y ejercicio habitual entre sus más jóvenes aprendices.

Hoy ocurre en San Pantaleón. Agentes de la URI buscaban esta mañana a los autores de los disparos contras casas de familia.
Foto: Danilo Chiapello