Edición del Domingo 04 de julio de 2010

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Preocupa el incremento de la letalidad de la leptospirosis - Edición Impresa - Área Metropolitana Área Metropolitana

En 2010 ya causó 15 muertos

Preocupa el incremento de la letalidad de la leptospirosis

Un experto de Buenos Aires habló sobre la experiencia que tenemos los santafesinos respecto a esta enfermedad y advirtió que -a pesar del brote de la inundación de 2003- no se registraron fallecimientos por esta causa, pero sí posteriormente con la disminución de casos.

 

De la redacción de El Litoral

redaccion@ellitoral.com

El creciente impacto que está teniendo la leptospirosis en nuestra provincia y el país -cuyos huéspedes principales son los roedores urbanos, que no la padecen pero la contagian al ser humano y otras especies- será motivo de un taller que se dictará mañana lunes en la Biblioteca de la Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires.

El Dr. Alfredo Seijo, jefe de la División Zoonosis del hospital Muñiz y coordinador científico del taller -organizado por Mundo Sano, la Academia Nacional de Medicina y la Fundación para la Promoción de la Sanidad Animal y la Seguridad Alimentaria (Prosaia)- dialogó con El Litoral sobre nuestra provincia y la ciudad como casos emblemáticos de esta enfermedad y advirtió su preocupación por el incremento de su letalidad.

“En la provincia de Santa Fe son frecuentes las inundaciones por desbordes de distintos ríos: la de 2003 fue por el Salado, a veces es por el Paraná o por grandes lluvias. También sabemos que en los bolsones de pobreza pululan los roedores y los perros y eso es riesgo”, comenzó explicando.

Y recordó: “Santa Fe tiene la experiencia de tener el primer enfermo de leptospirosis que se detecta en la Argentina, en 1915. Se internó en un hospital de Buenos Aires pero venía de Rufino. A partir de ahí es una de las provincias que más casos ha comunicado, hasta 2003, cuando denunció un brote importante. Se calcula que hubo confirmado por laboratorio casi 500 casos, pero también estaban los casos sospechosos que tenía un nexo epidemiológico con la inundación y un cuadro epidemiológico muy relacionado con la leptospira, pero no se pudieron confirmar. Esto lo elevaría a 1.800. En esa inundación no hubo un solo caso de fallecidos entre las personas que habían estado sometidas a la inundación”.

Sin embargo, advirtió una diferencia con respecto a la inundación de 2007, ocurrida por las intensas lluvias: “Cuando se vuelve a inundar la ciudad y una parte de la provincia tuvieron casos y comenzó a registrarse mortalidad. Este año, también debido a las lluvias se inundaron algunas zonas; la provincia habla de 15 muertos por leptospirosis, algunos confirmados y otros con relación epidemiológica.

Por eso, para mí la mayor preocupación no es sólo la cantidad de casos sino que en los últimos años se opera una variación en cuanto a que aumenta la letalidad de la enfermedad”.

Hemorragia pulmonar

El profesional justificó este hecho explicando que “lo atribuyo a un fenómeno mundial de la aparición de una forma clínica de la leptospirosis que es la hemorragia pulmonar, que es la que provoca muertes. No podemos afirmar si hubo un cambio en la bacteria ni siquiera podemos hacer una hipótesis. Hay distintas cepas que tienen atributos distintos, y está circulando una con mayor virulencia.

La otra hipótesis es que antes los casos de hemorragia pulmonar no eran atribuidos a leptospirosis”.

Respecto a las medidas de prevención, el Dr. Seijo planteó que “de ahora en más y dada la mortalidad de la enfermedad, lo que se plantea es que evidentemente hay sectores de la población que viven en zonas de muy mala urbanización y que tienen una exposición permanente. Es una constante que en sus calles exista barro, que haya profusión de roedores y perros”.

En este sentido, opinó que “lo óptimo (para prevenir la enfermedad) sería mejorar las condiciones de vida pero sabemos que es un proceso que lleva tiempo y que depende de decisiones políticas. Mientras tanto hay que tomar otras medidas: las de barrera para los sectores que por su ocupación están expuestos a la enfermedad en forma permanente (que implican el uso de ropa adecuada) y la aplicación de vacunas; y la quimioprofilaxis con medicación en donde la enfermedad es sorpresiva, por ejemplo, en una inundación en una zona que no es habituales, como se hizo en 2003”.

Por último, aclaró que la vacuna que circula en nuestro país es de origen cubano “pero quizás sea una de la más vieja que se ha utilizado, ya que la primera experiencia la hizo Japón en 1916. La que está implementada ahora difiere en detalles de la que ha usado Francia, Rusia, Italia, Japón. Sólo mejoró en cuanto a la disminución de los efectos adversos y su inmunogenicidad, ya que sigue el mismo principio: contiene leptospiras muertas, que antes se mataban por agentes físicos y ahora por químicos”.

Recomendaciones

La leptospirosis es una enfermedad bacteriana que afecta a animales y a humanos. La bacteria se denomina leptospira y es un microorganismo con forma de espiral del cual existen varias especies.

Las ratas son los principales reservorios de la enfermedad y eliminan las leptospiras por la orina contaminando el medio ambiente. Los animales domésticos más afectados son los perros, bovinos, porcinos y equinos.

Es conocida como fiebre de los pantanos o del fango, ya que una de las formas de adquirir esta enfermedad es a través del contacto con terrenos húmedos o anegados, con posterioridad a inundaciones.

El hombre se infecta por la exposición al agua o a través del consumo de alimentos contaminados, pudiendo desarrollar una patología que puede variar desde un cuadro parecido a la gripe hasta una enfermedad grave con compromiso pulmonar, renal, hepático o meningitis.

Por este motivo, desde la cartera sanitaria se recordó que se debe evitar el contacto con agua estancada, utilizar botas y guantes cuando se trabaje en zonas de riesgo. También se deben mantener limpios patios y jardines; desmalezar terrenos baldíos; tapar los orificios del hogar por donde puedan ingresar los roedores; eliminar basura y escombros o acondicionarlos para que no se transformen en refugio de roedores y colocarlos en recipientes con tapas ajustadas.

Otra recomendación indica que si la persona presenta fiebre, dolor de cabeza o muscular, tos, vómitos y erupciones en el cuerpo, debe consultar con urgencia al médico.

Orina peligrosa

“La leptospira es una bacteria eliminada por la orina de varios animales, entre los que se incluyen los roedores, el perro, los animales de cría y los silvestres. Contaminan el medioambiente y ahí se produce la transmisión de la enfermedad a través de la piel o algún tipo de mucosa (como nasal o conjuntivas)”, explicó el Dr. Seijo.

Es una enfermedad de difícil diagnóstico porque al afectar una multiplicidad de órganos puede confundirse con dengue, gripe, hepatitis, neumonía, hantavirus, triquinosis o fiebre hemorrágica. En los últimos años además, se presenta bajo una forma clínica muy severa, la hemorragia pulmonar seguida de distrés respiratorio, con una mortalidad cercana al 50%.

161

personas

fueron notificadas con resultado positivo (por laboratorio) de leptospirosis en la provincia en el primer semestre de este año.

35

personas

de ese total tenían diagnóstico probable de padecer la enfermedad.

15

enfermos

fallecieron (9 con diagnóstico clínico compatible y 6 con diagnóstico confirmado por laboratorio).

57

casos

de los 70 confirmados en el Nodo Santa Fe en ese período correspondieron a personas que habitan nuestra ciudad, incluyendo Alto Verde.



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