La prensa opina
Paz en Cercano Oriente: “Obama apuesta alto”
La prensa opina
Paz en Cercano Oriente: “Obama apuesta alto”
Rosa Macías
Deutsche Welle
El encuentro entre Benjamin Netanyahu y Mahmud Abbas en la Casa Blanca para reactivar las negociaciones de paz en Cercano Oriente ocupa a los editorialistas de la prensa europea y alemana.
The Times, de Londres: “De este encuentro entre el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente palestino, Mahmud Abbas, no se esperan grandes cosas. Después de casi dos años sin conversaciones directas, las grandes expectativas no tienen cabida. No obstante, el presidente Obama tiene razón al insistir en que estas conversaciones son la respuesta correcta al bloqueo. En este conflicto queda claro quiénes son los héroes y quiénes los villanos. Hamas es un gobierno homicida que está decidido a matar israelíes y a seguir empujando a los palestinos hacia la pobreza. Israelíes y palestinos de Cisjordania, en cambio, intentan superar su profundo escepticismo e intentarlo una vez más”.
Die Presse, de Viena: “Es una absurda obra de teatro puesta en escena por la Casa Blanca. Todos los actores que han asistido a Washington saben que la perspectiva de que se selle la paz en Cercano Oriente es tan realista como la visión de una recua de camellos voladores sobre la Antártida. Sin embargo, los dos protagonistas el premier israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente palestino, Mahmud Abbas- están dispuestos a actuar [...] Obama obra con más valor que todos los presidentes de Estados Unidos anteriores a él; ellos se ocuparon del candente tema de Cercano Oriente apenas al final de su mandato. No obstante, en una constelación poco favorable, Obama despierta esperanzas desmedidas, que podrían transformarse en amarga ira....”.
Le Figaro, de París: “La ciudad santa de Jerusalén que los israelíes convirtieron en su capital “eterna e indivisible” sigue siendo la más difícil de todas las cuestiones a solucionar. La sabiduría aconsejaría relegar el tema hasta que todos los otros puntos estén claros. Pero, ¿los palestinos lo aceptarían? Encontrar soluciones adecuadas es quizá ilusorio.