Problemas con el transporte y el combustible

Sexto día de huelgas en Francia

Sexto día de huelgas en Francia

Trabajadores del ámbito público y privado y estudiantes se manifiestan durante una nueva huelga convocada por los sindicatos franceses, como protesta por la reforma de las pensiones en Marsella. Foto: EFE

Rechazan la subida en la edad de jubilaciones de 60 a 62 años. El Senado lo votará la semana próxima.

 

De la Redacción de El Litoral

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DPA - EFE

En Francia continuaron hoy las protestas contra la ampliación de la edad mínima de jubilación de los 60 a los 62 años, dos días antes de que se vote en el Senado la controvertida reforma.

En París, grupos de estudiantes volvieron a enfrentarse con la policía y una joven resultó herida en un incendio. Por otro lado, en Le Mans se incendió un colegio. Los investigadores encontraron indicios que apuntan a que pudo ser intencionado, aunque aún no se sabe si el caso está relacionado con las protestas.

El tráfico ferroviario volvió a verse afectado por las huelgas y además se prevé que un tercio de los vuelos queden suspendidos, cifra que en el aeropuerto parisino de Orly podría elevarse hasta el 50 por ciento. Según fuentes sindicales, alrededor de un centenar de manifestantes bloquearon el aeropuerto de Burdeos esta mañana.

El miércoles, la situación podría agravarse ya que el sindicato CGT planea una huelga del personal de aeropuertos en todo el país.

También el tráfico rodado podría verse afectado ante la falta que combustible. Según los medios de comunicación, más de 2.500 estaciones de servicio están ya desabastecidas ante la falta de suministro y los conductores se informan a través de diferentes páginas web de los lugares en los que aún pueden cargar.

En Toulouse y Marsella además se acumulan los residuos en las calles, ya que los trabajadores del servicio de recolección de residuos se han unido a las huelgas.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, que hoy se reúne en Deauville con sus homólogos de Rusia y Alemania, recibió el apoyo de la canciller germana, Angela Merkel.

“Creo que la población alemana y la francesa podrán evitar enfrentarse a la verdad. Y la verdad es que la gente vive más”, dijo Merkel. “Y si queremos garantizar unas pensiones razonables, el hecho de que vivamos más, llevará que la vida laboral sea más larga”, añadió.

Además, Sarkozy, anunció hoy que va a intervenir para remediar la escasez de combustibles. El presidente francés dijo comprender “la inquietud” que ha generado esa reforma, insistió en que la oposición tiene derecho a manifestarse “sin violencia” y reiteró que no dará marcha atrás porque el déficit actual del sistema de pensiones “no puede durar”.

/// análisis

La violencia juvenil empaña las protestas

Ralf E. Krüger-DPA

Daniel vende periódicos junto a la Ópera de París, al menos los pocos que todavía quedan en medio de las huelgas. No quiere dar su nombre completo, por temor a sufrir ataques de los manifestantes contra la reforma de la edad de jubilación de Nicolas Sarkozy.

A pocos kilómetros, ante el instituto Joliot-Curie de Nanterre, los jóvenes vuelven a enfrentarse violentamente a la policía. “Todos estamos en el mismo barco y luchamos contra la injusticia social”, asegura uno de los jóvenes ante los micrófonos. Unas 380 escuelas están siendo escenario de protestas similares en todo el país. Y entre quienes protestan por la reforma de las pensiones se cuelan alborotadores que incendian coches y rompen escaparates.

Los medios de comunicación ya hablan de una verdadera guerrilla urbana. “Es un verdadero problema. Tan pronto como hay manifestaciones y hay jóvenes, se mezclan con ellos pequeños grupos que solo quieren armar escándalo”, asegura la ministra de Justicia, Michele Alliot-Marie, que pretende emplear toda la fuerza de la ley contra ellos.

Alliot-Marie cree que las protestas tienen más que ver con las próximas elecciones presidenciales que con la reforma en cuestión. De esta opinión es también el sociólogo Didier Lapeyronnie, docente en la Sorbona, para quien se trata de un rechazo del gobierno actual y que advierte de comportamientos similares a los de las protestas de mayo de 1968.

La dureza de las protestas ha provocado ya las primeras comparaciones con la huelga general de 1995, que desembocaron en la dimisión del entonces primer ministro Alain Juppé.

También entonces se trataba de una reforma del sistema de pensiones. Y también en aquel momento jugaron un papel fundamental los bloqueos protagonizados por camioneros.

Ahora, los conductores de camiones están impidiendo el abastecimiento de combustible y ya son más de 2.500 las gasolineras que se han quedado sin suministro. De momento, la población reacciona con tranquilidad e intenta permanecer en casa o crear grupos para desplazarse en un solo automóvil.

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