Edición del Lunes 15 de noviembre de 2010

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“El intérprete debe ser reconocido” - Escenarios & Sociedad Escenarios & Sociedad

Entrevista a Leopoldo Federico

“El intérprete debe ser reconocido”

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La Jazz Ensamble.

Foto: Gentileza producción

Desde agosto, la Asociación Argentina de Intérpretes (Aadi) organiza el ciclo de recitales “Haciendo Caminos” en distintas ciudades del país. En Santa Fe, los artistas que se suman al ciclo son el Scacchi Trío, Luciana Tourné y Gabriel de Pedro Quinteto y Santa Fe Jazz Ensamble. Aquí, el bandoneonista y presidente de la entidad reflexiona sobre la importancia del ciclo, la profesión del músico y repasa algunos momentos memorables de su vida con el tango.

 

Mili López

Leopoldo Federico es el bandoneonista vivo más importante de la historia del tango, ya que ha sido el elegido junto a Laurenz, Maffia, Troilo y Piazzolla para ser portadores de esos suspiros tangueros que la interpretación del instrumento ha sabido conquistar.

Con sus 83 años, su fuelle ha compartido las distintas épocas del género hasta la actualidad. Pero además de intérprete, arreglador, director de orquesta y compositor, su pasión por el tango es compartida con su trabajo en la oficina de la Asociación Argentina de Intérpretes (Aadi), entidad que preside desde 1986.

Él explica con su experiencia de vida, su función de defender y administrar los derechos percibidos por el uso comercial de la música de los intérpretes: “Todo lo que llegué a hacer algo con la música, se lo debo en el noventa por ciento a mis intérpretes. El intérprete debe ser reconocido; no puede ser que esté trabajando de incógnito, entregando su espíritu en beneficio de la música sin obtener nada a cambio”, y agrega “yo también fui un héroe anónimo en las filas de las orquestas en las que toqué, aunque antes había más reconocimiento. Junto a otras asociaciones estamos bregando por una mejora en la vida profesional del músico”.

En sintonía con estas políticas, Aadi ha estado organizando desde el mes de agosto un ciclo de recitales de música popular en distintas ciudades del país con entrada libre y gratuita. “Haciendo caminos” será sede en Santa Fe, este domingo 21 de noviembre, a las 20.30, en el Teatro Municipal (ver recuadro).

“El objetivo de estos recitales -cuenta Federico- es darle difusión a todos los grupos y músicos de excelente nivel que se encuentran en distintos puntos del país y que no son tan conocidos. Hay muchos músicos de gran calidad artística en cada rincón de la Argentina que vienen haciendo un trabajo serio y criterioso dentro de cada género musical. Por eso nuestra intención es, a partir de estos recitales, darles el espacio que se merecen y, al mismo tiempo, conocer el mapa cultural con las expresiones de cada lugar. Ese es el objetivo de Aadi”.

Historia de tango

Es imposible charlar con Leopoldo Federico y no preguntar acerca de su caminar junto al tango. Es que a través de su música describe su propia historia: Juan Carlos Cobián, Alfredo Gobbi, Atilio Stampone, Osmar Maderna, Carlos Di Sarli, Horacio Salgán y Astor Piazzolla son sus puntos de referencia. “Soy un tipo con suerte, la vida me ha regalado momentos inolvidables, hice todo lo que me gustaba”.

—Maestro, hace unos quince días volvió a compartir escenario junto a Horacio Salgán. ¿Cómo fue ese reencuentro?

—Fue algo maravilloso, fue como un regalo para mí. Estuvimos tocando en el Torcuato Tasso por los festejos de los 50 años del Quinteto Real. Si bien yo no toqué con el Quinteto, sí fui parte de su orquesta. Imaginate, Salgán con sus 94 años compartiendo temas conmigo, fue una verdadera felicidad.

—Salgán ha sido uno de aquellos que ha revolucionado el tango en su época, ¿qué le interesó de su propuesta estética?

—Me atrapó el ritmo, su swing, el anticipo constante que hasta ese momento no se conocía. Él inventó todo eso... ¡Cómo me costó asimilar ese ritmo de síncopa! Fue difícil, tuve que estudiarlo mucho, pero al mismo tiempo puedo decir que estuve ahí y que la viví. Ahora, después de tantos años lo hago con naturalidad, pero en ese momento fue todo un desafío.

—Y si hablamos de desafío, aquel emblemático Octeto de Astor Piazzolla del que usted fue parte también significó un momento de quiebre en la interpretación y la composición dentro del género. ¿Qué significó esa experiencia?

—Participar del grupo de Piazzolla fue algo increíble, porque todos los bandoneonistas queríamos ser parte de su música. Si bien él fue muy criticado por su obra, era una delicia trabajar con Astor. Estaba tocando con la orquesta de Di Sarli y me llamó Piazzolla para tocar en la suya. El cambio fue muy grande, fue como dos mundos diferentes. Ahora uno está acostumbrado a escuchar cosas de vanguardia, pero en aquel momento era muy complicado entender. Cuando me llamaron ya tenían un repertorio de ocho o diez temas ensayados y tuve que ver todo de golpe. Aún hoy cuando lo escucho me sorprendo. Para Piazzolla era una diversión. Cuanto más lo combatían, más cargaba las obras.

Este bandoneonista indiscutido también fue protagonista del último gran fenómeno popular de la historia del género junto a Julio Sosa. “El momento de mi vida que compartí con Julio fue realmente uno de los más preciados para mí. Su voz se llevaba el mundo por delante y sólo me pedía que el acompañamiento fuera claro en las entradas como para no perderse”, recuerda el músico.

—Fue la época en que esta voz inconfundible llenaba el estudio de Radio Belgrano...

—Exactamente, entre los dos llegamos a integrarnos muy bien, de manera casi natural. Cuando hacíamos un tango nuevo sólo le tiraba el tono, no lo pasábamos muchas veces. Yo hacía el arreglo y cuando estaba listo nos reuníamos una hora antes del programa de Radio Belgrano. Lo cantaba dos veces y se iba al café. No recuerdo que me haya pedido algún cambio, ya todo estaba ensamblado. La orquesta había adquirido el oficio de acompañarlo.

La orquesta, mi familia

Su actividad es incesante. Raras partituras es el nombre del disco que salió a la luz hace un par de meses, donde grabó junto a la orquesta El Arranque temas de su autoría, algunos tangos de su primer momento y hasta dos zambas. Y al mismo tiempo, su interpretación está preparando otro disco junto a Susana Rinaldi, sólo voz y bandoneón, donde recrean clásicos del género. “Me proponen cosas y yo acompaño. Ya bastante laburo tengo con Aadi. Son los demás que me enganchan, y yo me dejo enganchar”, dice Federico con una risa cómplice.

—Después de tantos años su orquesta sigue presentándose, ¿por qué cree que es irremplazable como formación?

—El sonido de la orquesta a mí me cobija. Esa mezcla de fuerza y sutileza. No hablo sólo de la mía, sino de la orquesta como institución. Siento que es como mi familia, donde estamos pensando en lo mismo. Hoy la orquesta no tiene el trabajo que teníamos antes. Ahora es muy difícil conseguir que te banquen doce músicos sobre el escenario. Respeto todas las formaciones, pero mi satisfacción es con la orquesta. Si estoy en un bar y tengo la orquesta de Aníbal Troilo, es una avalancha de sentimientos adentro mío.

—La riqueza del tango radica en su interpretación. ¿Cómo ha ido variando su relación con el instrumento a lo largo de los años?

—Es cierto, mi interpretación ha ido cambiando. Al principio lo que más me interesaba era la técnica, poder tener un amplio despliegue en el bandoneón. Luego con los años me fui relajando y fui buscando que mi interpretación pudiera conmover, como cuando escuchás a Troilo. Él quizás no tenga tanta técnica, pero su música llegaba al público de una manera especial que hacía que se emocionen. Eso es lo que vale al momento de interpretar una pieza: ese sentir que se transmite.

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El maestro Leopoldo Federico.

Foto: Archivo El Litoral

Los artistas

El domingo 21 por la noche, el telón se abrirá con la presentación de Scacchi Trío, de la ciudad de Paraná. Sergio Scacchi, Walter Gómez y Mauricio Laferrara componen este trío de guitarras que propone la búsqueda de un nuevo lenguaje, de nuevos caminos conceptuales y sonoros, consolidando una propuesta camarística con sonidos de fusión.

Con recorridos y formaciones diferentes, los tres músicos comparten un espacio que permite la confluencia de una interesante diversidad estilística y temática, y asumen el desafío técnico que plantea el ensamble de tres guitarras.

La mayor parte de los temas que interpreta el trío son de autoría de Sergio Scacchi. A ellos, se suman composiciones de McLaughlin, Lennon-McCartney, A. G. Villoldo, Paquito D’Rivera, Pat Metheny y Luis Borda, entre otros, todos bajo la visión particular que Scacchi imprime a sus arreglos.

Tango desde el interior

Luciana Tourné y Gabriel De Pedro son artistas santafesinos de formación académica que eligen al tango como expresión genuina. La voz de Luciana ha sabido cosechar grandes logros en expresividad dentro del género. En De Pedro, se reconoce su labor en composición y orquestación y la sutileza que tutela los arreglos.

Así, a la voz de Tourné es acompañada por Gabriel De Pedro Quinteto: Raúl Vallejos, en violín; Abel Rodríguez, en contrabajo; Julia Peralta, en bandoneón; Freddy Biggs, en guitarra, y el propio De Pedro, en piano, composiciones, arreglos y dirección. El sonido del grupo es íntimo y al mismo tiempo con la energía propia de una orquesta. Transmite un ritmo marcado propio del género y la sensibilidad del color de cada instrumento.

El repertorio elegido invita a recorrer los caminos de la música ciudadana, que nace de músicos respetuosos de la tradición pero con ganas de hacer una nueva apuesta desde su propia mirada. De esta manera se sucederán temas como “Fuimos”, de Homero Manzi; “Alfonsina y el mar”, en homenaje al maestro Ariel Ramírez; “Naranjo en Flor”, el tradicional de Homero y Virgilio Expósito; “En la boca del lobo” un composición propia de De Pedro junto a la letra de Esteban Tesolín.

Cierre a lo grande

Para el final se prevé la presentación de un ícono de la música generada en la ciudad: Santa Fe Jazz Ensamble. Creada en 1981, su repertorio está constituido por arreglos originales de las grandes orquestas de jazz de todas las épocas, además de composiciones en estilo contemporáneo y trabajos comisionados para producciones especiales.

Santa Fe Jazz Ensamble está formada por: Víctor Malvicino, Carlos Avveduto, Bruno Rosado, Pablo Aristein, Daniel Dayer en saxos; Marcos Giardino, Sebastián Greschuk, Julián De Brahi, Pedro Casís en trompetas; Marcelo Huser, Martín Bustos, Federico Gonzálvez y Rubén Carughi, en trombones; “Cacho” Hussein, en guitarra; Francisco Lo Vuolo, en piano; Gonzalo Carmelé y Marcelo “Loro” Actis, en contrabajo; José Luis Viggiano, en batería; Gonzalo Díaz, en percusión.

En esta noche especial de festejos interpretarán clásicos del jazz de las grandes bandas -como Duke Ellington, Count Basie, Glenn Miller y Benny Goodman-, además de algunos temas asociados a Frank Sinatra. Para el gran cierre, músicos de Gabriel de Pedro Quinteto se sumarán a la big band para interpretar una exquisita versión de “La muerte del Ángel”, de Astor Piazzolla.

Esta presentación cuenta con el auspicio de la Municipalidad de Santa Fe y la Universidad Nacional del Litoral.

“El intérprete debe ser reconocido”

Luciana Tourné con Gabriel de Pedro Quinteto

Foto: Gentileza producción

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El Scacchi Trío.

Foto: Gentileza producción



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Lunes 15 de noviembre de 2010
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