Edición del Viernes 19 de noviembre de 2010

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Museo Ferroviario: 15 años, mil problemas y una ilusión - Edición Impresa - Escenarios & Sociedad Escenarios & Sociedad

ACTOS Y FESTEJOS

Museo Ferroviario: 15 años, mil problemas y una ilusión

El cumpleaños sirve para el balance: el edificio no está en condiciones, los archivos se deterioran día a día y las autoridades repiten las quejas como en un rosario. Con la revitalización de la Estación Belgrano, sueñan con poder trasladarse allí. “Sería coherente: nuestra historia tiene que ver con ese lugar”, reflexionan.

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Al no haberse transferido a la provincia ni a la Municipalidad, el edificio sigue dependiendo de la Nación. Los arreglos que se le han hecho a lo largo de estos años son mínimos con relación al deterioro que sufre diariamente.Foto: Luis Cetraro

NATALIA PANDOLFO

npandolfo@ellitoral.com

Las quejas por el estado de abandono del edificio de San Luis e Hipólito Yrigoyen son viejas como el tren. El último año se sumó un agregado: en la puerta principal, el esqueleto de lo que alguna vez fue un kiosco hace las veces de baño público. Por pudor, es la misma gente del museo la encargada de limpiar. “Este sábado tenemos los actos por los 15 años y nos prometieron desde la Municipalidad que lo van a quitar. Hace un año que soportamos esa situación. Ojalá lo resuelvan”, se ilusiona Andrés Andreis, el director.

Eterno luchador de la causa, el hombre no se cansa de golpear puertas. “Estamos trabajando en un ambiente inadecuado, teniendo en cuenta el irreemplazable material existente”, sostiene, aunque reconoce que la relación con la actual gestión municipal es buena, especialmente en función del compartido proyecto del tren urbano.

Hace años, desde el mismo momento de la inauguración, la gente del museo pidió que se restaurara el edificio y se lo pusiera en valor. El lugar fue declarado monumento histórico por el gobierno provincial y eso provocó que se hicieran algunos arreglos. Insignificantes. “No sirvió para detener el gradual y sostenido deterioro: desprendimiento de pinturas, revoques, cielorraso y techos con filtraciones”, define el responsable.

En 1994, pleno gobierno menemista, el gobierno nacional dispuso por ley que todos los bienes inmuebles no utilizables para el ferrocarril podían ser transferidos a las provincias que lo requirieran. Santa Fe lo hizo con La Redonda, Santa Fe Cambios y otros terrenos. Por el edificio del museo, la Municipalidad pagó durante años un canon a la Nación, pero nunca se hizo nada por revertir la situación.

“Nunca, a lo largo de todos estos años, se hicieron las gestiones necesarias para que ese solar se transfiriera a la provincia o a la municipalidad. En este momento, el edificio depende a lo que antes era el Onabe y ahora se denomina Adif, Administración de Infraestructuras Ferroviarias”, explica Andreis.

Y cuenta que la actual gestión les había prometido una inversión de 500 mil pesos para la restauración de los techos, que nunca se concretó. “Aparentemente, este tema de la transferencia no solucionada, hizo que la Municipalidad no quisiera incurrir en gastos. Lo cierto es que día a día se nos pierden archivos”, se lamenta. Y opina que “así como se hizo con la estación Belgrano, con la Redonda y con el Parque Federal, también se podían haber hecho gestiones para este edificio histórico, un solar importante, donde se diseñó el primer ferrocarril santafesino que partió hasta Esperanza y Rafaela. Todo lo que hubo, desde 1990 a esta parte, fueron pequeños arreglos, que en muchos casos hicimos nosotros mismos”.

Sótanos con humedades, archivos que se arruinan, libros contables históricos que no resisten el maltrato: a veces dan ganas de llorar, confiesa.

VIAJE AL PASADO

Los orígenes del museo son anteriores a 1995, el año de su creación. Ya por 1989, cuando la debacle ferroviaria venía asomando, un pequeño grupo de trabajadores comenzó, previsor, obsesivo casi, a rescatar todo tipo de elementos vinculados con el ferrocarril.

El trabajo no fue fácil: la empresa estatal había dejado abandonados todos los vestigios de la historia y, ya para inicios de los ‘90, las leyes de reforma del estado y emergencia económica habían hecho el resto: cierre de ramales, talleres y estaciones, retiros voluntarios y clausura de servicios.

“A pesar de todo, sostuvimos nuestra meta: poner en marcha el museo”, evoca Andreis. El centro estuvo puesto no sólo en preservar el material rescatado y mostrarlo, sino también hacer docencia: revalorizar al ferrocarril como el medio más moderno, seguro y económico de transporte. Encuentros, conferencias, foros y charlas sirvieron como soporte a lo largo de este tiempo.

Cientos de investigadores y turistas, nacionales y extranjeros, visitaron el museo a lo largo de este tiempo. También es lugar de consulta frecuente para estudiantes de distintas disciplinas: sólo en el período escolar que termina, recorrieron sus salas unos 2.500 alumnos, en el marco del proyecto municipal Aula Ciudad.La muestra permanente de fotografías, planigrafías, bibliografías, relojes, campanas y maquetas, más la sala de ferromodelismo provocan en el visitante la noción de un viaje en el tiempo, con la historia como locomotora.


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Andres Andreis, director del museo, sostiene una lucha incansable por proteger el material del paso del tiempo y de las embestidas de la burocracia.

Foto: ARCHIVO EL LITORAL

De fiesta

Mañana, día del cumpleaños, el museo estará abierto de 9 a 12 y de 17 a 20. Los visitantes, además de apreciar las muestras permanentes, podrán ver maquetas realizadas por Raúl Lacuadra y Paulino Vitaurrázaga. También habrá una demostración de ferromodelismo, con trenes nacionales y extranjeros, a cargo de Pablo Popeau, y videos sobre las distintas épocas del desarrollo ferroviario del país. La entrada es un bono contribución de dos pesos para mayores, y un peso para menores

/// EL DATO

A la Belgrano

Frente a tantos años de reclamos infructuosos, desde el museo proponen una salida alternativa. “Sería bueno que pudiéramos tener una ubicación digna en la estación del Ferrocarril Belgrano, lugar natural para nuestras actividades. El museo apoyó al ingeniero Mario Barletta en su decisión de restaurar ese edificio, así como lo hizo toda la sociedad santafesina. Esperamos una respuesta a este anhelo”, sostiene Andreis.

“Hemos planteado nuestra intención en Planeamiento Urbano, no sabemos si el intendente está al tanto de nuestro proyecto. Creemos que la Estación se vería enriquecida: es un ámbito que ha recobrado vida, que se prepara para la posible entrada del tren urbano; y en este marco la incorporación del museo sería un buen complemento”.



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