Edición del Lunes 27 de diciembre de 2010

Edición completa del día

Histórica edición completa de la obra de Florián Paucke - Opinión Opinión

Histórica edición completa de la obra de Florián Paucke

De la Redacción de El Litoral

En adhesión al Bicentenario y dando brillante inicio a una serie editorial que se propone rescatar la historia cultural de nuestra provincia en sus diversas manifestaciones, el Ministerio de Innovación y Cultura de la provincia, dependiente del Gobierno de la provincia acaba de presentar un volumen con el testimonio (y el arte) pictórico y literario de Florián Paucke sobre su estadía misionera en nuestra región.

Se trata de “Hacia allá y para acá”, la mítica y espléndida crónica (literaria y visual) del jesuita Florián Paucke sobre el territorio y el universo mocoví. Esta edición incluye la cuidada reproducción de la totalidad de las imágenes que conforman la iconografía de Pucke y un CD con el texto completo de las memorias, en la traducción de Edmundo Wernicke.

La obra se abre con una introducción de Agustín Alzari reseñando la biografía y los avatares históricos de Florián Paucke, nacido en Wiñsko, Polonia, en 1719. A los 17 años ingresó en la Compañía de Jesús, y tras estudiar y enseñar Letras en distintos lugares, obtiene una respuesta positiva a su pedido al Vaticano para ser enviado como misionero a América.

“En el año 1748”, escribe Paucke, “después de empeñosa presentación de mi pedido, durante once años, llegó desde Roma el permiso para que yo partiera a Las Indias o sea a América, hacia los paracuarios. Yo no pensé en el viaje tan lejano, en mar alguno, en ningún peligro de muerte, en ningún martirio aunque fuere el más ultrajante. Mi corazón estaba tan lleno de gozo que despidió de mis ojos la lágrima más dulce y alegre. Mi afán era partir lo más pronto”.

En América

Un accidentado y largo viaje lo lleva finalmente a pisar tierra americana el 24 de diciembre de 1748. De Montevideo y Colonia del Sacramento pasa a Buenos Aires y a Córdoba, donde concluye sus estudios de Teología. Allí demuestra sus dote musicales, ganándose el aprecio de las autoridades del colegio, quienes intentaron retenerlo bajo su protección. Paucke se obstinó en su propósito misionero y finalmente logra que lo trasladen a la flamante reducción de San Javier, que cerca de la ciudad de Santa Fe, habían comenzado a conformar los padres Francisco Burgues y Jerónimo Nuñez.

Y tres años después de su arribo a América, en mayo de 1752, Paucke parte de Córdoba y llega a nuestra ciudad que describe así: “La plaza es en cuadro, no muy grande pero linda. Toda la ciudad está bajo grandes árboles umbrosos que son más altos que los más altos tilos, y desde lejos hacen alegre y muy amena la ciudad a los ojos. Las casas son en su altura, en su construcción y en su comodidad, como las de otras ciudades; por su mayor parte se encuentran allí almacenes. Hay un pequeño puerto al cual arriban los barcos desde la ciudad de Paraguay o de la Asunción con miel, azúcar, tabaco y yerba paraguaya”.

Llega finalmente a San Javier en junio de 1752 y es recibido por el primer sacerdote de la localidad, el padre Burgues. Cuenta en sus memorias: “¡Oh, qué alegre estuve yo! Ambos nos abrazamos con lágrimas de alegría. Me pidió que yo estuviera conforme con la vivienda y manutención en esta región desértica. Me llevó en seguida a la iglesia y después a mi vivienda. ¡Oh Dios! ahí no vi otra cosa sino una choza de gitano pero no me asusté por ello y crié gran ánimo para conformarme con este albergue”.

Quince gloriosos años

Junto a los indios mocovíes, el padre Paucke vivirá durante quince años, en los cuales llevó a cabo una tarea que Alzari califica de “colosal”. Se preocupa por aprender rápidamente el idioma de los mocovíes, se gana la simpatía de los caciques, comparte las tradiciones y comidas con los nativos. Organiza el territorio y las tareas de la tierra; controla el robo y el cuidado del ganado; construye la iglesia y las casas de adobe; disminuyó el impacto de la viruela y forma una generación de jóvenes artesanos (herreros, tejedores, lutieres, fabricantes de velas y jabón). Todo esto, desde luego, sujeto a una ferviente programa evangelizador y educativo.

Desde luego todo esto redundó en un cambio radical del destino del lugar, de sus habitantes y de los nativos que se plegaron voluntariamente al proyecto. El éxito de tal tarea y el crecimiento de la población que se acerca para formar parte de la comunidad deciden a Paucke a fundar en 1763 una nueva reducción, San Pedro, al norte de la ciudad de Santa Fe.

Es entonces cuando sobreviene la catástrofe. Hasta esas lejanías llega la noticia, y después la orden y persecución referidas a la expulsión de los jesuitas decretada por el rey Carlos III de España en 1767. Sin razones explícitas, sin acusación ni juicio se los destierra y se confiscan sus bienes.

Sólo con el recuerdo

Paucke es trasladado a Montevideo, y el 16 de mayo de 1768 embarcado rumbo a Cádiz. En 1770 lo encontramos nuevamente en su región natal. A partir de 1773, cuando el papa Clemente XIV ordena la extinción de la Compañía de Jesús, se verá obligado a sobrevivir con una humilde pensión que le otorga María Teresa de Austria. Es entonces cuando se dedica a escribir y pintar sus memorias, disculpándose por la supuesta merma de memoria que sufre a los 59 años “después de haber sufrido mucho calor solar y tantos debilitamientos en los viajes, después de veintiún años de labores en Paracuaria”.

Sin embargo la precisión y la riqueza expresiva de estas memorias la harán únicas. Al valor testimonial debemos sumar hoy una reivindicación estética, ya que las limitaciones técnicas son ampliamente superadas, o mejor dicho, aprovechadas, en favor de una mayor expresividad.

Los originales de Paucke, conservados en el convento de la Orden Cisterciense Zwettl, en Austria, fueron especialmente digitados para esta edición del Gobierno de Santa Fe, en la que se reponen la totalidad de las imágenes, incluyendo un consistente material hasta hoy inédito, como por ejemplo los 19 naipes con distintas especies de pájaros de nuestra región.

En suma, una edición histórica, que permanecerá como un hito en los emprendimientos culturales de nuestra provincia.

Histórica edición completa de la obra de Florián Paucke

La edición del Gobierno de la Provincia incluye las reproducciones de 19 naipes pintados por Paucke con distintas especies de pájaros de nuestra región, material inédito hasta hoy.

2.jpg

Indio mocoví preparado para la guerra.

Histórica edición completa de la obra de Florián Paucke

Las dos caras de uno de los naipes pintados por Paucke.



Compartir:
Imprimir Compartir por e-mail
  
Lunes 27 de diciembre de 2010
tapa

Seguinos

Necrológicas Anteriores

Recomendadas

ARA San Juan: informe final de las causas del hundimiento del submarino -  -
Política
En Santa Fe también se puede pedir un taxi por WhatsApp -  -
Área Metropolitana
#Temas de HOY: Elecciones 2019  Senado de Santa Fe  Colón  Copa Sudamericana  Unión  Clima en Santa Fe  50 Años del hombre en la Luna