Edición Jueves 26 de mayo de 2011

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/// el rincón de la lij (*)

Literatura y lenguaje

María Luisa Miretti

Si bien la Literatura para niños está montada y estructurada sobre el lenguaje en su múltiples manifestaciones y sus convenciones son las mismas que las requeridas para cualquier tipo de discurso, exige pensar que está destinada a un receptor en formación. ¿Qué significa esto? Que tanto para leer como para escuchar un cuento, una poesía o una obra dramática, los cuidados deben extremarse, toda vez que ese sujeto está organizando sus propias estructuras (mentales, cognoscitivas y estéticas) y necesita referencias adecuadas.

Quizás resulte exagerado traer al ruedo o enfatizar estas cuestiones, pero tienen su razón de ser. En el afán de seducir al niño-joven con nuevos textos ya sea por influencia del mercado o por decisión propia-, se acude a lecturas muy malas, construidas en base a estereotipos, expresiones tontas, groseras y chabacanas o a ilustraciones ‘feístas’, que distan mucho de la estética aconsejable para un lector en formación.

Sin ser puristas del idioma ni pretender cuestiones academicistas que priorizan la forma sobre el contenido, es importantísimo ‘cuidar’ el lenguaje con el que se entreteje una ficción tanto para ser leída como ser escuchada-, ya que será la puerta de entrada o la referencia directa a la que acuda ese lector en formación.

Somos sujetos de lenguaje (expresión, gesto, formas y actitudes) y por su intermedio establecemos ese puente que nos relaciona y comunica con el mundo. Por lo tanto, si no es el barrio o la casa, que sea en los libros donde los niños encuentren las respuestas o las ventanas de acceso a dimensiones infinitas, desde expresiones bien montadas, construidas e ilustradas, para que a la par de concederle placer- le permitan fortalecer y dinamizar su pensamiento.

Por ej. Topito Birolo (1), aún desde la contingencia a Topito le ha caído ‘caca’ en la cabeza-, el tema, la historia y las secuencias están tan bien organizadas e ilustradas, que lo hacen digno de recomendar y de compartir.-

(1) Del Topito Birolo y de todo lo que pudo haberle caído en la cabeza, 1989 , de W. Holzwarth W. Erlbruch. Centro Editor de América Latina, Buenos Aires 1991.



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