Batista confunde, los jugadores no ayudan
Batista confunde, los jugadores no ayudan
Argentina es un “Lío”
Colombia mereció ganar en la cancha de Colón y el arquero argentino fue figura. Insultos al “Checho”, pidieron por Diego y cántico hiriente contra los jugadores.

Messi solo y lejos de la pelota: Argentina no logra encontrar una forma de jugar para saber cómo usar al mejor del mundo. El planteo de Batista no ayuda... Messi tampoco se ayuda. Foto: Pablo Aguirre
Darío Pignata
Sin fútbol, como pasó casi siempre en los últimos tiempos. Y sin alma, que es lo que más duele y lastima. De arriba, en varios pasajes, por momentos dio la impresión que les daba lo mismo. Jugar o no jugar. Correr o quedarse parados. Ganar, perder o empatar, aunque en realidad de lo primero nunca estuvimos cerca, ni por asomo. Porque la fe es santa pero Santa Fe no hace milagros. O sí, porque en todo caso no perder anoche en la impecable cancha de Colón fue un milagro. Que se explica con tres puntos bien claros:
— 1) Un blooper increíble de Dayro Moreno, errando un gol con todo el arco vacío.
— 2) Un penal más grande que el mismo Cementerio de los Elefantes que el juez no le dio a Colombia.
— 3) La actuación de Sergio Romero, el arquero argentino, clave con sus tapadas para evitar el desastre.
Al final, lo terminamos metiendo a Colombia en un arco... el nuestro. Sufriendo dos tiros de esquina y casi hasta pidiendo la hora. Menos mal que el “Bolillo” se apiadó y lo metió a “Teo” cuando faltaba nada. Nada, justamente a eso juega Argentina.
Argentina es un “Lío”. Los centrales parecen sacados de un cuento de terror: la tiran para atrás, la dejan corta, se caen solos, no achican nunca y no paran a nadie. En la zona media, el cono que arman Cambiasso y Zanetti cuando la salida es por izquierda parece un cuadro robado de los ‘90: lentitud exasperante, es fútbol de recuerdo.
No hay que confundir poner o atacar con atropellar. Y Lavezzi atropella, sin entender que esas líneas blancas de cal marcan el límite: se juega de ahí para adentro... no para afuera.
Argentina es un “Lío”. Si uno le cuenta a cualquier mortal que no estuvo en la cancha que Batista usó en 90 minutos cuatro volantes centrales —Cambiasso, Mascherano, Banega y Gago— lo primero que piensa es “salió a defenderse si usó cuatro números 5”. Si a ese mismo mortal uno le explica que Argentina terminó parado arriba con Messi, Tévez, Agüero e Higuain, más Lavezzi que salió reemplazado, la expresión sería “qué planteo ofensivo, salió a atacar con todo”.
Argentina es un “Lío”. Porque a pesar de usar cuatro números “5” y terminar con cuatro delanteros, la Selección no ejecuta bien ninguno de los dos extremos: ni defiende ni ataca. No hace una cosa ni la otra. No hace nada en realidad. Porque la principal diferencia de los dos equipos anoche fue la convicción del planteo: Colombia siempre supo qué hacer y cómo hacerlo; la Selección nunca entendió a qué jugar.
Argentina es un “Lío”. No hay variantes, no hay plan “B”. Porque Zabaleta empujó los primeros minutos, hasta que taparon sus subidas. Del otro lado, entre la cancha cambiada y el cansancio de las várices, Zanetti no subió nunca. Está bueno que Banega se anime, aunque en realidad por pasajes nadie le devolvía una pared: ni siquiera Messi. Entonces, lejos de no tener socio Messi, no tenía socio Banega hasta que se apagó solito.
Argentina es un “Lío”. Hay anécdotas que cortan a los mejores con la misma tijera. Muchas veces se dijo que Pelé o Maradona parecían y aparecían, en varias tomas previas, como “en otra cosa” antes de armar una gran jugada. Siempre dio esa impresión: que Messi estaba en otra cosa. El tema es que nunca armó una gran jugada.

Sí
El calor que puso la gente
Unas 35.000 personas colmaron la nueva capacidad del Cementerio de los Elefantes.
La devoción de los hinchas por ver a la Selección Argentina en Santa Fe rompió todos los límites. Banderas, camisetas, gorros, bufandas. Todo en celeste y blanco. Al final, justificadamente, pintó la bronca.
No
Lo frío que fue el equipo
No se puede creer que con semejante marco y con la constelación de estrellas que brillan en el fútbol de Europa, la Selección Argentina pasó sin mostrar nada de juego colectivo en Santa Fe. Y en lo individual, el único que zafó fue el arquero Romero, clave para evitar un desastre mayor: la derrota.

33,33%
La eficacia de esta Selección
Se jugaron dos partidos y hubo seis puntos en juego. La Selección no ganó ni perdió (anoche, de milagro).
Un triunfo de Bolivia sobre Costa Rica complicaría definitivamente los cálculos, porque habrá que ganarle el lunes a Costa Rica en Córdoba y usar la calculadora con los otros grupos de la Copa.
“Argentina no es un equipo”
Lo dijo Carlos Tapia, ex campeón
“Lamentablemente, Argentina hasta ahora es pura individualidad, no es un equipo. Debe concretar algunas de las opciones de gol que crea para lograr tranquilidad durante el desarrollo de la competencia”, analizó Tapia, de 48 años y ex compañero campeón del mundo con Batista en México ‘86.

Imposible jugar así. Una constante de toda noche en la cancha de Colón: Messi rodeado de jugadores colombianos sin poder resolver un excelente marcaje escalonado. Foto: Flavio Raina
Un solo pase-gol en 90 minutos parece poca cosa para el mejor jugador del planeta.
Argentina es un “Lío”. Ante la consulta de El Litoral, en la rueda de prensa, Sergio Batista le respondió a este periodista que “no podemos jugar como el Barcelona con apenas 20 días”. En medio de la confusión, se le borró el almanaque al “Checho”: hace un año que es el técnico de la Selección. En la otra vereda, el “Bolillo” dijo que la idea táctica de Colombia “prendió en 14 partidos”.
Argentina es un “Lío”. Porque más allá de la posición en la cancha, de los fallidos socios, de cómo lo marcan y del poco tiempo de trabajo, a uno le parece que Messi no disfruta ni es feliz jugando en la Selección. Algo pasa, es evidente.
Quizás tengamos que empezar a rotular que es “el mejor jugador del mundo... pero en equipos”.
Argentina es un “Lío”. Con un esquema de 4-1-4-1, estaba claro que en el único lugar que no debía estacionarse, si las cosas no le salían de entrada, era en ese cono que armó Colombia. Sin embargo, nunca se movió de ahí y su fútbol se apagó de muerte natural. ¿Cómo se comprueba ese “pasa algo”, su falta —por lo menos— de felicidad o motivación? Cuando confunde el arco de fútbol con la “H” del rugby y el tiro libre pretende ser una conversión, penal o drop, como si emulara a Felipe Contepomi en la misma cabecera del Fonavi en el histórico grito de Los Pumas contra Irlanda. O cuando cada tiro de esquina llega de milagro al área.
Argentina es un “Lío”. Un técnico resistido en menos de un año, jugadores insultados de la manera más hiriente, la súplica para que vuelva Diego y la clasificación complicada, ya sin depender de resultados propios. Pasó la Selección por Santa Fe, estuvo Grondona. La gente, desde las trincheras de la pasión, mandó un mensaje claro al técnico, a los jugadores y al Don: es mentira que “Todo Pasa”.
/// SÍNTESIS
ARGENTINA 0
COLOMBIA 0
Argentina: Sergio Romero; Javier Zabaleta, Nicolás Burdisso, Gabriel Milito, Javier Zanetti; Ever Banega, Javier Mascherano, Esteban Cambiasso; Ezequiel Lavezzi, Lionel Messi y Carlos Tevez. Director técnico: Sergio Batista.
Colombia: Luis Martínez; Camilo Zúñiga, Luis Amaranto Perea, Mario Yepes, Pablo Armero; Dayro Moreno, Abel Aguilar, Carlos Sánchez, Fredy Guarín, Adrián Ramos; y Radamel Falcao García. Director técnico: Hernán Darío Gómez.
Goles: no hubo.
Cambios: en el segundo tiempo, a los 15m. Fernando Gago por Cambiasso y Sergio Agüero por Lavezzi (A); 27 m. Gonzalo Higuain por Banega (A); 43 m. Teófilo Gutiérrez por Falcao García (C); 44 m. Elkin Soto por Ramos (C); 46 m. Aquivaldo Mosquera por Moreno (C).
Árbitro: Salvio Fagundes (Brasil).
Cancha: Estadio Brigadier General Estanislao López (Colón de Santa Fe).