Y VOS... ¿EN QUÉ ANDAS?

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DANILO CHIAPELLO

PERIODISTA, SECCIÓN SUCESOS, DIARIO EL LITORAL.

 

PEUGEOT 206 PREMIUM

—¿Lo compraste porque te gustó o fue un negocio?

—Las dos cosas se dieron a la vez.

—¿Qué es lo mejor que tiene tu Peugeot?

—Para mí es un coche extraordinario. Comenzando por su línea estética. El diseño de su “trompa” y sus ópticas causaron sensación, a punto tal que después la copiaron todos. Tiene un andar excelente. Por mi trabajo manejo otros vehículos y noto la diferencia. Además hay una cuestión de confiabilidad. La parte mecánica responde siempre. Se adapta perfectamente tanto a la ciudad como a la ruta. Hay una sensación de seguridad, porque es un coche que tiene buenos frenos. Su interior es súper confortable también.

—¿Tuviste alguna anécdota graciosa como dejar las llaves adentro o estacionar el auto en algún lugar inconveniente?

—No.

—¿A alguno de los vehículos que adquiriste, tuviste ganas de prenderle fuego por algún desperfecto mecánico?

— Esa es una pregunta con trampa. En el momento que tenés el problema sí... claro que lo que quise quemar. Pero a mí me pasa que una vez que pasó el tiempo, con los años, uno recuerda esos hechos con cariño. Por ejemplo, tuve un Fiat 133 “de terror”. Pobrecito, me dejaba “a pata” todos los días. Levantaba temperatura, problemas de carburación, rompía amortiguadores, etc. El final llegó una tarde cuando me quedé con la palanca de cambios en la mano. Se había caído la caja. Otro tanto me pasó con un Buggy, que tenía motor Renault Gordini. Llegué a tirarle soda helada en el radiador para que demore más en levantar temperatura...

—¿Le sos fiel a Peugeot?

— Hace más de 30 años que soy hincha del León. Esto viene por una cuestión familiar. Uno de chico admira a su padre y mi viejo andaba en un glorioso Peugeot 504. De allí me quedó el gusto por esa línea.

—¿Sos de maltratar los autos?

—De joven sí. Ahora, con el paso de los años, me he puesto más cuidadoso. Respeto el tiempo de cada uno de los services.

—¿Cuál es el auto de tus sueños?

—Soy nieto de italianos. Obvio que hincha fanático de Ferrari. Muero por algún día poder al menos probar cualquier modelo de la fábrica del “Cavallino Rampante”.

—¿Qué consejo le darías al automovilista de calle?

—No soy de dar consejos.