Juez y Aguad se quedaron lejos

El senador que denunció “fraude” en 2007, apenas se pudo imponer en la capital mediterránea con escaso margen. El radical tardó en reconocer que quedó en un relegado tercer lugar.

De la redacción de El Litoral

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DyN

“El sistema de control dice que en esta oportunidad no vamos a gobernar Córdoba. No es de menos hombre reconocer que hemos perdido”. Luis Juez no esperó los resultados oficiales y poco después de las 22:30 salió a reconocer la derrota, algo que al otro candidato derrotado del comicio de anoche -el radical Aguad- le costó mucho más tiempo.

Lejos de las denuncias de fraude de 2007 y cuando no había alcanzado el 13 % del escrutinio oficial, en el debut de la boleta única, el candidato del Frente Cívico apuntó que “esta misma noche” comenzará a prepararse para los comicios provinciales de 2015. “Hemos vuelto a retener la ciudad de Córdoba”, enfatizó Juez, que por entonces tampoco sabía que se impuso allí por 4 puntos, muy lejos de los 25 de ventaja que obtuvo hace cuatro años en la capital mediterránea.

Reconoció sin embargo que no cumplió “la performance esperada” y señaló que “hoy les toca festejar a otros. No pudimos encontrar la vuelta y la adhesión del pueblo que hoy no nos ha acompañado, enfrentamos una campaña con diferencias, con situaciones enojosas”, dijo.

Agregó: “Somos personas de bien, de palabras, decentes y cuando nos robaron, nos robaron y cuando perdimos, perdimos por eso hoy les toca festejar a otros”. Desde su búnker, Juez felicitó “a los legítimos ganadores (con quienes) no compartimos nada, tenemos otros valores y principios”.

Advirtió que “controlará” al gobernador y afirmó que encabezará una “oposición legal”. “Nosotros nos vamos a levantar ciento de miles de veces porque no estamos acá por regocijo personal ni por acumulación de riquezas, estamos por el futuro de nuestros hijos que está en riesgo”, puntualizó. En ese sentido, Juez indicó: “no esperen en nosotros miradas esquivas, los vamos a controlar, estamos en contra de valores que imponen, van a tener una oposición legal”.

Alfonsín con Aguad

La tardía aparición de Oscar Aguad en la céntrica Casa Radical de la ciudad de Córdoba, y las caras largas que desde temprano poblaron el lugar, hablaron de la frustración del sector que aguardará por una mejor performance en la elección de intendente de la capital provincial.

Aguad se presentó recién a las 23.20 en la sede céntrica del radicalismo, “Cada uno tiene un puesto de lucha; yo seguiré defendiendo desde el Congreso los intereses de los cordobeses”, dijo ante un resignado auditorio.

El diputado nacional se presentó junto a Ricardo Alfonsín. El salón de la planta baja de la vieja casona ubicada frente al Patio Olmos había sido preparado desde temprano con globos rojos y amarillos, pero durante toda la tarde, y hasta poco antes de la llegada del precandidato radical a presidente, hubo pocos militantes.

Inquietos, algunos dirigentes de segunda línea empezaban a pasar facturas en voz baja. “Ahora hay que esperar que (Ramón) Mestre gane la intendencia” en los comicios del 18 de septiembre”, se consolaron en la Casa Radical.

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“Cuando nos robaron, nos robaron; y cuando perdimos, perdimos”, reconoció el candidato del Frente Cívico.

Foto: DyN

Aníbal dice que está “al lado”

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, enfatizó que la “formación justicialista” del gobierno hace que estén “al lado” del electo mandatario cordobés José Manuel de la Sota y le respondió que en la administración de Cristina Fernández no tienen “ningún objetivo de dividir a nadie”.

Además, afirmó que “los municipios que participaban del Frente para la Victoria jugaron con pata y todo para que el resultado fuera el que estamos viendo en este momento”. Dijo que le alegra “muchísimo” el triunfo de su “amigo personal” y negó que el futuro gobernador le haya advertido al kirchnerismo que cuenten con él para “unir, no para dividir” en su discurso de anoche. “No dijo a la Nación: dijo que cuenten con Córdoba para construir y no para dividir, y yo le diría lo mismo exactamente desde este lado, porque nosotros no tenemos ningún objetivo de dividir a nadie”, expresó Fernández en declaraciones al canal Telefé.

Binner

El candidato a presidente del Frente Amplio Progresista (FAP), Hermes Binner, afirmó anoche que está “orgulloso” de Luis Juez pese a la derrota sufrida en la elección por la gobernación de Córdoba. “Luis Juez me llena de orgullo. Nosotros esperábamos el voto de la gente y vinimos sabiendo los resultados, pero no hacemos cálculos mezquinos”, afirmó el mandatario santafesino. Dijo que “tener la representatividad de Luis Juez es muy importante y muy gratificante hacia el futuro” de sus aspiraciones políticas.

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Ni Duhalde ni Cristina: De la Sota

Rogelio Alaniz

La victoria del domingo le pertenece al peronismo de Córdoba. Y a De la Sota. Quien en esta elección enfatizó los intereses de sus electores cordobeses y se presentó como el candidato de todos los peronistas de la provincia: los kirchneristas y los antikirchneristas. En efecto, durante la campaña electoral se cuidó muy bien de quedar comprometido con el gobierno nacional. Asimismo, tuvo la precaución de no hacer una sola declaración crítica contra la señora.

El kirchnerismo no se puede atribuir esa victoria, pero tampoco se la puede atribuir Duhalde. El único titular del triunfo es De la Sota, pero las ambiciones de De la Sota no están puestas en octubre del 2011, sino en octubre del 2015. El gobierno nacional no puede sumarse a los festejos de Córdoba, pero convengamos que tampoco tiene motivos para sentirse derrotado.

Comparado con lo sucedido en Santa Fe y ciudad de Buenos Aires, lo de Córdoba es un tropezón menor, la señal evidente, en todo caso, de que el kirchnerismo es cada vez más una corriente interna del peronismo y en algunas provincias ni siquiera la más representativa. Dicho con otras palabras: lo de Córdoba demuestra que el peronismo se prepara para sobrevivir a los Kirchner; ahora o en el 2015. Los ejemplos de Santa Fe y Córdoba son más que elocuentes. Algo parecido puede decirse en Salta o La Pampa. O en la provincia de Buenos Aires donde el candidato Daniel Scioli tiene más sintonía política e ideológica con Carlos Reutemann, Del Sel o Macri que con la señora.

Pongámonos de acuerdo acerca del perfil del ganador. Es un político de raza. Existió con vuelo propio antes de los Kirchner y hoy está trabajando para sobrevivirlos. El hombre ya jugaba en primera cuando Kirchner recién era el intendente de Río Gallegos. Fue una de las figuras visibles de la renovación peronista; ganó y perdió elecciones, alguna vez fue embajador y durante dos períodos se desempeñó como gobernador, desempeño que, a juzgar por los resultados del domingo, no debe de haber sido malo.

En el 2002 Duhalde lo propuso como candidato a presidente. Se dijo que no medía en las encuestas y lo borraron de un plumazo. Es probable que Duhalde hoy esté arrepentido de esta decisión que cambió la historia argentina de la primera década del siglo XXI. También es probable que De la Sota no haya olvidado el papelón que se vio obligado a soportar.

Hoy el sentido común aconseja no llevarse mal con un poder nacional que maneja los recursos económicos con el desparpajo y la arbitrariedad de un Juan Manuel de Rosas. A diferencia del Restaurador, los Kirchner no degüellan a los gobernadores disidentes, los asfixian. De la Sota lo sabe y por eso se preocupó en ser discreto y hacer buena letra. Pero cada vez que la señora quiso avanzar sobre su entramado político local le demostró que el poder del peronismo en Córdoba lo tiene él y no ella. Hizo buena letra, pero no caligrafía. Hombre prudente. Prudente y pícaro.